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19 jul 2018

Ridículos


Ridículos

La derecha recicla periódicamente su catálogo de personajes que rayan el ridículo. 

A simple vista, pareciera que lo hace para que riamos, como sugiere Homero en la Ilíada: "Los dioses traen penares a los hombres para que tengan motivo para cantar"

No es casual, no hay que caer en su trampa. El mismísimo Goebels lo anticipaba: “Deben hablar de nosotros, aunque sea mal, criticándonos, pero algo deben decir”

Goebels guionaba -para quienes no lo recuerden- a un vegetariano, que no había probado el cigarrillo ni el alcohol, artista plástico frustrado y cuyo lema era:

- "No fumadores, seguidme"-

No es inimaginable una estrategia en la elección de estos impresentables.

No hace falta una herramienta de medición intelectual muy sofisticada, solo una inspección ocular nos llama a sonrisas culposas, porque nuestros padres nos inculcaron que no hay que reírse de los estúpidos, del color político que fueran.

En este muestrario resaltan varios hasta llegar a la platónica perfección, la pedorrada en su expresión mas acabada en la persona del presidente #MMLPQTP, con su bailecito en El balcón y su “de repente, pasaron cosas”.  

Esto fue escrito en 2016 y da vértigo ver la cantidad de agregados de este psicópata mal medicado y su vice presidenta incapaces ninguno de los dos de hilvanar una frase y hacer entendible su explicación a un tercero.  Aludiendo constantemente a metáforas difíciles de entender de ríos, montañas, mares, tormentas y luces al final de túneles. 

Juli, de 4 años es mucho mas locuaz que ellos. Ambos.

Recuerdo el primer ridículo que llega a mi recuerdo, el Capitán Ingeniero Álvaro Alsogaray.
Ya el doble título nos anoticia de un indicio de pelotudez importante, hasta que un día se levanta y sugiere que debemos “pasar el invierno”.

Sí lector desprevenido, esta frase famosa pertenecía a este ridículo.

Si bien el orden es aleatorio, lo sigue su descendencia, María Julia que prometió sanear el riachuelo en mil días. Lo mas interesante de esta piba es que recibió dinero público -mucho- para hacerlo y se fue a Las Leñas a hacerse un set fotográfico semidesnuda, lo que acarreó graves problemas de erección en la población masculina de nuestra amada patria. Tal vez este sea su pecado mas grave.

Descenso brusco en la tasa de embarazos argentinos durante años por una tapa de revista de todos los kioscos.

Ambos conservan ese aire de superioridad conservador (sic).

Parte de la ridiculez de la derecha, es que ninguno de estos individuos reconoce abiertamente ser fascista. Se hacen llamar “centro” por la prensa obsecuente. Algunos hasta llegan a llamarse socialistas.

De hecho, el nombre técnico del nazismo era nacional socialismo.

Esta gente, como grupo humano o como individuos, por lo general, tienen un pasado milicoide, un paso por los cuarteles, como Aldo Rico. Si, aquel mismo Rico que calificaría de payaso del ejército por hacer pelear a su tropa en subida, de noche, enfrentándose a si mismo en Ganso Verde; sabiendo que los ingleses los esperan con visores infrarrojo en la cima.

Todo lo contrario del libro de Tsun Tzu.

Es llamativo como resaltan la virtud de la limpieza y el orden en sociedades foráneas.  Hay algo de TOC ahí.  Además de la pelotudez.

Payaso le cabría si no hubieran muerto niños de dieciocho años. Si lo pensamos bien optamos por imbécil mal nacido. Ya carapintada es sinónimo de payaso. Otro carapintada era Mohamed Alí Seineldin. El circo completo.

Había un diputado de la UCD cuyo única virtud había sido ser cabo o sargento de la policía, como Adolf. El diputado Albamonte. Este correspodía perfectamente con el arquetipo del patético.

Este impresentable levantaba la voz para argumentar una pelotudez, como Milei; tal vez en la creencia la voz alta le da validez como en los cuarteles y sin la peluca.

Pinti decía que los argentinos en el counter del aeropuerto de New York gritan pensando que con el inglés de tercero comercial y hablando fuerte "zafan", pero los gringos terminan cagándote a tiros -y todos los que tenes alrededor- porque su actitud corresponde perfectamente con el entrenamiento que le dieron para reconocer una célula del Estado Islámico.  

Siguiendo ese hilo de pensamiento es posible que estos estúpidos crean que gritando imbecilidades se convierten en genialidades. "No se inunda mas", por ejemplo.

Otorgan demasiado valor a la voluntad, propio del Pensamiento Mágico, y confunden querer algo con hacerlo en los hechos (SIC)

Había un comisario cuyo pasatiempo era usar a los detenidos de "sparrings involuntarios", con las manos atadas, Patti. Posiblemente Patti, provenga de Patético, pero para nada gracioso.

Eso no es lo peor, la gente lo votó para intendente. Lo triste no es que lo votó por desconocimiento de esto. Los votantes lo supieron siempre y están de acuerdo con la tortura de un detenido.

Lo aterrador es que Cambiemos mató gente por la espalda pero eso no le quitó un solo voto, y si lo hizo la disparada de DOLAR.

De Narvaez tiene una sonrisa que por si sola lo coloca en el top ten del narco patetismo.

Palito Ortega era otro patético, no porque lo veamos a la distancia con los ojos de Violencia Rivas, no me jodan, nació patético. La sonrisa de mamá y nos parece patético Arjona. Por lo menos Arjona no hizo una sola película pro milicos.

Palito después demostró quien es cuando fue gobernador de Tucumán.

Casi me olvido de un patético, Francisco Franco. No solo su figura era risible, el título me mataba: “caudillo de España por la voluntad de dios”. ¡Negame que es una joda!

Susana Gimenez simula muy bien su patetismo, no es ninguna estúpida, pero su discurso pro pena de muerte es coherente con el personaje de “rubia pelotuda”, no con ella que es la única inteligente de todo esto conjunto apto para la carcajada. Mirta Legrand ya es otra cosa. Es inteligente y elige ser fascista.

Por ahí a Mirta le quepa una disculpa. Solo si aceptamos la premisa que sostiene que nos derechizamos con la edad.

Los nuevos fachos son hermosos, el cocinero Martiniano y Miguel del Sel pronto van a estar en las marquesinas de Mar del Plata.

Nos equivocamos muy mal en menospreciar la imbecilidad, parece ser una máscara. Si Del Sel no calificaba ni pa peor de Los Midachis, que eran un grupo que contaba chistes de estudiantes secundarios alcoholizados.

Había un obispo en Córdoba que en cada oración ponía “en la caridad de cristo” como si fuera una coma. Alto bancador de dictaduras.

Si asumimos un podio de los mal nacidos y colocamos ahí a los torturadores ¿Donde colocaríamos al que vendía los muebles de los desaparecidos? El chiche Araoz.

Hace poco inspeccionando “la mesa” de una de esas librerías de cadenas, veo un libro muy interesante titulado “Fuimos todos”, firmado por el Tata Jofre, adivino la intención. Estos infames quieren equiparar su culpabilidad en este resultado de país conmigo. Lo mas interesante es que provenga del tipo que capitaneaba a los servicios de inteligencia -de por si una entidad discutible- del gobierno mas discutible de la historia argentina.

Un verdadero Ginnes.

Error Tata. Ninguno de mis cercanos tuvo nada que ver con vos
Ninguno de mis hermanos, tíos, padres, amigos, vecinos. No tengo nada que ver con vos.

Mario Pereyra sacó un programa en la Tele que duró -afortunadamente- poco, después de décadas de radio. ¿Quien aparece en el primer programa? Luciano Benjamín Menendez. Parece una joda. No lo es.

Había un Peladito de ojos cocainómanos, que nos contó que regaló el país por nuestro bien, pero como lo decía en ingles no lo entendimos.

Decían que los españoles lo iban a manejar mejor que nosotros. Porque eran europeos. Nada sospechamos, ni siquiera nos dimos cuenta que los gallegos son tontos en los cuentos, poco van a saber de manejar líneas aéreas y empresas petroleras.

Un enanito de patillas lo acompañaba, hacía de villano tonto, como en Abot y Costello. Ni vergüenza daban juntos. ¿Sigue pareciendo joda no?

Cuando nos despertamos de esa borrachera descubrimos que poco quedaba de aquellas imágenes de país que esos mismos ridículos nos obligaron a amar al ritmo de “La avenida de las Camelias”.

El ministro de medio ambiente se disfraza de arbol y ante un incendio reclama "oraciones".  Esto es poner a prueba nuestra capacidad de tolerancia al ridículo.

¡Lo curioso es que no le llame la atención a nadie!

La vice presidente, Gaby Michetti, el día de las elecciones le roban una fortuna en efectivo, que pertenece a una fundación -argumenta- que nunca emitió una factura.  

Nosotros vemos reciclarse esa masa donde aparecen Massott, Lilita, Negri, famoso por inventar el saludo a la nada en la Peatonal de Córdoba; el diputado Olmedo, argumentando que la inflación y el FMI nos vienen bien para limpiarnos el sarro de las muelas. Son unos malnacidos y ¿nosotros estúpidos?

Mi reconocimiento a estos estrategas que supieron convertir su patetismo en una fortaleza, un arma.  Que sigamos discutiendo su -aparente- imbecilidad y no la fuga de capitales mas grande de la historia.

Ultimamente me llama poderosamente la atención la cantidad de seguidores que tiene un canal de youtube "Milei Presidente", 231 mil.  

Presten especial atención a las cabelleras de los fachos, Milei, Melconian, Alsogaray, algo a mitad de camino entre la ridiculez del Joker y la canchereada de Hitler.
 

6 ago 2016

Los personajes del YO


A medida que crecemos vamos aprendiendo a armar personajes para ser aceptados en distintos entornos. La familia nos exige un comportamiento, la casa de los tíos, otro; la de los abuelos, otro.

El individuo, a medida que crece, va camuflando su pensamiento con el verbo. Retórica que le llamaron los griegos. Agiornamos el Yo para poder ser aceptados en la sociedad, o mas correctamente, las sociedades, esas mini células de individuos que se reúnen por compartir neurosis similares.

Comportamiento este de esconder quien es uno, como conditio sine quanon para entrar a circuitos puntuales, por caso, el café de los sábados de los maqueteros, gente que se junta a discutir sobre copias a escala de barcos antiguos.

La etimología de la palabra persona habla a las claras de esto, hace referencia a la máscara que usaban los actores “per sonare” en el teatro. Esas de la tragedia y la comedia, la sonrisa exagerada… si esas.

Convengamos, no somos la misma persona que entra al lugar de trabajo, con una remera careta -planchada- y mocasines, que el que sale al recital de rock y va al cuarteto otro día.

El tipo que entró por primera vez a la casa de los padres de ella, no es el mismo que abre la heladera y se rasca el culo -en un solo y mismo acto, aunque parezca mentira- a los tres años.

Podemos imaginar que este mismo pibe concurre a misa los domingos, la de la tarde, donde hay mas minitas, solo porque le gustan algunas, porque en realidad no se traga ni ahí la palabra del señor. Va porque están estas minitas pura y exclusivamente. En realidad está acumulando puntos.

No es la misma persona cuando juega al fútbol con los amigos y le están pegando a uno de ellos, a los 10 del segundo tiempo, que ese otro que argumenta basándose política frente a un imbécil que asegura tener la posta del asesinato de Nisman, a partir de un banner en TN. El instinto homicida es el mismo, cabe aclarar.

Ahora hay momentos PLUS ULTRA, cuando toma un par de birras con amigos y sale etiquetado en facebook, pulgar arriba en una mano y en la otra el vaso. Si el individuo es mujer, es obligatorio el quiebre de cintura.

Otro individuo totalmente distinto es este personaje que se apodera de él -o de su alma escasamente cristiana- a las 0400 en el casorio de la hermana, cuando suena las estrofas musicales de “de reversa mami”, demonio del que recién logra despojarse a las 1600 del día siguiente, no sin un altísimo costo en analgésicos y/o vómitos.

Hay casorios en los que debe respetarse mas etiqueta que en otros, o demorar lo mas posible la llegada del troglodita que palmea traseros de niñas, a riesgo de ser objeto de golpizas. Existen otros casamientos en los que está literalmente prohibido. Otros, en los que en cambio, está totalmente permitido, el propio por ejemplo. Lamentablemente esto lo descubrimos por lo general a una edad donde ya ni recordamos cuan divertido era.

Ahora bien, es cierto que existe una norma tácita -no escrita- que prohíbe, onda código penal “se castigará con un número no inferior a veintiocho zopapos al que palmeare y/o acariciare traseros de novias en bodas, por bonito o redondito que fuere...” También es cierto que existen agujeros negros del derecho, dentro de los cuales podemos incluir los casorios. Nunca hay denuncias penales en las bodas y todos hemos observado, en mayor o menor medida, acciones que bien hubieran valido sus veinte años de prisión, como mínimo.

Convengamos que la ingesta de tóxicos de distinta índole -las bodas son generosas en tóxicos de diversa calidad y efectividad- contribuyen a la liberación de estos demonios internos, que parecieran dormir aletargados, pugnando constantemente por salir, como perros de departamento, a “dar asco” como gusta decir uno de los peores personajes de un amigo del alma.

Todo humano medio, de la cultura que fuere, debe adecuar el yo para escuchar estupideces y poner cara de velocidad, por motivos de lo mas variados posibles.

Por expectativa -hasta incierta- de sexo, doctos y probos varones han debido soportar estoicamente y sin una mueca, argumentos en favor de canciones de Miranda, hasta el recitado de “chanchito picarón” o torturas de distinta índole.

Por serles prohibida -por mandato imperial- la piedad -al decir de Borges- otros deben soportar loas a la gestión del intendente Ramon Mestre Jr. Sin poder hacerse pis de la risa.

Para estas emergencias, soltar la risa sin querer ante tamaña pelotudez, es importante pre armar una excusa:

- Sorry, me acordé de una piba amiga que me contó un chiste.

Seguido de una breve sinopsis del chiste que nos permita salir medianamente bien parados de la risita o carcajada frente a tamaña pelotudez, por un lado, y por otro, salir del tema para no seguir corriendo riesgos innecesarios.

Los taxistas son proclives a poner a prueba los personajes de sus pasajeros, con sus discursos pro Servicio Militar Obligatorio, o Pena de Muerte o el subsidio a las negras embarazadas o “con el que mejor estábamos era con el Turco”, mientras este pobre pasajero debe mantener vivo de alguna forma el personaje del escuchador, por el solo cometido de llegar a destino, guardando celosamente -pero con grandísima dificultad- la pregunta:

“¿Estas haciéndome una cámara oculta o te comiste un big mac?”

Nada impide, sin embargo, en ciertos y determinados momentos, en presencia de ciertas personas, el encendido del firewall intelectual diseñado e implementado por el semidios Odiseo Torres, embellecedor de realidades.

Ante la inminencia de la aparición de este tipo de “obligatoriedad de oreja”, este “antivirus” no deja pasar al yo -al de verdad- estas opiniones y le indica al individuo los momentos oportunos para soltar cabeceos afirmativos, las risas o las frases:

-¿Me estas jodiendo?

O las expresiones asombraticias

-¡Jodeme!

Para que el mencionado taxista lo lleve a buen puerto en la felicidad de haber encontrado un alma afín.

El correcto uso del firewall requiere de cierto entrenamiento, porque de tenerlo encendido constantemente el individuo se pierde de lo mas sabroso de la vida, los motivos de risa. Se aprende a encenderlo en el momento preciso, con cierta práctica se automatiza el encendido con solo verle la vestimenta al interlocutor.

-Hola loco -me cuestan cada vez mas los nombres propios- ¿Como estas? CLICK. Bzzzz. Encendido y funcionando.

Podes escucharlo cinco horas sin que se te altere el ritmo cardíaco, hasta incluso responder las frases y latiguillos pre armados de manera cuasi inteligente. Nadie lo nota.

Hay personajes de seres muy mal nacidos que incluso con el firewall encendido logran intercalar en la comunicación alguna maldad, una frase del indio, por solo el placer de escucharlos preguntar:

-¿Que indio?

- Solari

Y cuando la cara les trae la nada misma, agregan…

- El que jugaba en San Lorenzo.

- Ah – y ven como crece la nada-

Imprescindible llevar Firewall donde hay riesgos, caso reunión de promoción mil novecientos ochenta y tanto Comercial Fulano, gente a la que hace treinta años no se ve, no es del todo polite interpelar al que cuenta los mismos chistes Delsellianos de adolescente alcoholizado, llamándolo a la realidad y su condición de cincuentón.

Tampoco en conveniente en foros o congresos empresariales, hacer la “V” de la victoria peroncha, para indicar estar de acuerdo con alguna ponencia. No compañero, no lo hagas, te entiendo, te sale de adentro, pero no lo hagas. Te cuento, en estos círculos se estila el “todo bien” -se pronuncia tobien- y bien va con B larga, no V corta.

Si en cambio es perentorio -en estos círculos- hacer las comillas con los índices y medios de ambas manos para enfatizar frases. Decir “hacer foco” en lugar de “hacer hincapié” que alude a lo mismo, pero bastante mas demodé, o utilizar el adverbio de cantidad “nada” como punto final de todas las oraciones, acompañado de leve levantada de hombros.

Es tendencia.

Hay quienes confunden el personaje y sacan el que no corresponde en momentos inadecuados, la clínica les encontró el título de sociópatas.

Hay quien sugiere que no hay malas palabras, sino lo que hay en realidad son palabras usadas en tiempo y lugar inadecuados. Una palabra puede malograr la calificación para el empleo en la entrevista laboral, o para granjearse el respeto del alumnado, o la cara de asombro de los suegros.

La voz popular encontró el verbo “derrapar” como el mas adecuado para referirse a estas acciones verbales.

-¿Te bancás los pibes en la cara? Pareciera ser muy mala frase para final de cuento de sobremesa. Lamentar la muerte de Hugo Chaves, resultó mas grave para Sisoco, horrorizados mutuamente todos.

Basta el asombro de uno solo de este binomio matrimonial, por lo que fuere, este último se encargará de convencer a su par, para luego ejercer con su descendiente las acciones destinadas a llamar al orden la individuo que no utilizó el personaje adecuado en el momento y lugar adecuados. No en cualquier lugar ese puede ser peronistabolivariano.

Para ser mas exactos, no se puede ser YO en cualquier lugar y momento. Hay que ser quien se espera ser.

Cualquier acción puede delatar al personaje inadecuado en el lugar inadecuado; ropa, aros, escupitajo interdental, encendida de algo para fumar, tic de restregado nasal, mirada al contorno de la novia.

Esos personajes empiezan a tomar forma en la medida que el individuo necesita interactuar con el medio, salvo los técnicos que mantienen un solo personaje jamesboniano. A cierta edad universitaria estos personajes llegan a madurar y convivir armoniosamente en el yo, amesetados, momento en el que alcanzaron un punto justo y trabajan solos, como bien sugieren los escritores.

Mantienen al individuo con vida, relacionándose sin mayores sobresaltos -o no- apareciendo en escena a medida que se los necesita. Este yo comienza a hincharse las pelotas de mantener tanta gente y empieza a sacarse de encima los personajes que detesta y empieza a ser el mismo. Contesta al tachero lo que corresponde y palmea el trasero de las minitas en el casorio.

Sócrates bebiendo la cicuta es un claro ejemplo del “conócete a ti mismo”.

La experiencia nos muestra como con la edad, todos estos personajes terminan confundiéndose y se convierten en uno solo, homogeneidad perfecta que se consigue -estimo- solo a instantes del final terreno.