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24 feb 2016

Anacronismo


Anacronismo


Sindicalista o político que piense en ser algo mas que un aprendiz de burócrata y enriquecerse con los aportes de los "compañeros1".

Existe conceptos tales como solidaridad o revolución, en esta lejana época, que sobreviven en el lenguage cotidiano como piezas de museo, cubiertos de polvo bajo cajas de cristal, mas no cuentan con sustento significativo, van esfumándose del léxico, del sueño colectivo sin que lo notemos, como una muerte mas que lleva a los viejitos después de larga enfermedad. Nunca uno sabe cuando deja de extrañarlos. Los conceptos también mueren y al morir el concepto, muere lo aludido y algo de nosotros en ello.
Hasta que alguien comenta a un tercero de mucha menor edad el recuerdo de una nota de “el Periodista”, o un chiste de Tato Bores, o el tamaño de los columnistas de la revista “Crisis”, o el formato y contenido de “El Péndulo” y descubre con horror, cuanto se comió el monstruo de los Noventas2 en su vorágine de luz y color, sonrisas de gente linda y teléfonos móviles. 

No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor.  

Debemos encontrar nuevos métodos de lucha, resistencia del verbo en la "Aldea Global" digital.

Berretización de los rituales, que les llamamos. Trocamos una realidad rica en significados por este vacío de movimiento epiléptico.  Por analogía a Auge en lugar de "no lugares" -valga la redundancia- estaríamos pensando en "no tiempos", si asumimos la ecuación einsteniana.
PC en los ochentas, eran otra cosa muy distinta a Personal Computer.
Levy Strauss fabricaba conceptos y no jeans.
Honor: “Fulano me debe dinero, que él te entregue lo que crea correcto”3
Nunca el peón se come al rey. Divididos.
La JP era gloriosa, no esto otro, mucho menos una marca de wisky o jeans.
Solidaridad, caridad, amistad y todos esos sustantivos abstractos en demasía, terminados en AD4, significaban actitudes, la gente las usaba y a través de las cuales hacía un mundo mas deseable de ser vivido, antes que nombres de AFJT o medicinas prepagas, a lo que parece aludir todo últimamente, simples marcas para un buen logotipo.
Ya casi ni extrañamos esas ausencias del léxico diario, se ha empobrecido en tantos aspectos, en contenido, significado, calidad y cantidad; que no debemos extrañarnos del borrado de ciertos sustantivos y verbos, caros a nuestro espíritu sensible.  

Años atrás -tal vez quepa decir décadas- la revista La Maga hizo un trabajo peridístico en el que llegaba a la conclusión que el porteño medio se comunica con su entorno con un léxico de no mas de quinientas palabras. 

¿Es que se ha vuelto anacrónico el uso del verbo?  ¿Asistimos a la llegada del universo del gif animado, la meme, el clip?
Sisoco García le cantó cierta vez a una señorita –bastante menor que él en edad-, acompañado de guitarra, una canción melosa de cuando ella no había nacido.
“porque la quería, no quiso papeles ...etc” 

Pero al no corresponder a la base de datos de la ternura de ella, mas cercana a "lo arjonezco", no produjo el efecto deseado, léase el enternecimiento necesario para el posterior intercambio de fluidos corporales.
Mas inteligente en estos menesteres, fue Rómulo, que cantaba siempre a las chicas la misma canción, de cuando no había nacido, ni ella, ni él, ni la era moderna.
“Un sueño he soñado anoche, sueñito del alma mía...” y después venía el cordón de seda y las trenzas y repetía el mismo chiste de 
-¡Hay que ser pelotudo para subirse a un cordón de seda, obviamente se va a cortar!
Entonces ellas reían, y el alma se engrandecía en su corazón generoso.
Corolario, nunca cambies la fórmula, observa el ejemplo de Coca Cola, hace mas de un siglo que insiste en la misma fórmula -agua, azúcar y publicidad-.

Y le va bien.

Haz como la gaseosa carbonatada, cien años con la misma fórmula-
En vano los alquimistas fatigaron bibliotecas completas buscando el elemento que diera comienzo al estado patológico del amor, este no era potasio, ni calcio, ni bromuro de cobre. Luego los biólogos lo buscaron por el lado de las hormonas, vanamente, cuando bien sabemos que se trata de un virus, ya que toda patología virósica se cura exclusivamente con cama. Luego vino la clínica psicoanalítica y arruinó todo con aquello de las pulsiones y retruécanos.
"Necesita de hermosura alguien con esa sonrisa para enamorar una mujer" preguntó ella a Sisoco, respecto del divinal Odiseo.  

Y afortunadamente, aun hay lenguajes que persisten, la sonrisa va a sobrevivir al verbo.  Espero.

1 Compañeros, aquellos que comparten el pan.

2 Se ruega no caer en la simpleza de confundirlo con Menem, solo un instrumento mas del Grandísimo Monstruo.

3 Carta de Dorrego a la mujer, horas antes de ser fusilado, aunque también se dice de un gallo que debía Sócrates.

4 Anno Domine, año del señor, pareciera se usaban hace mucho(ísimo) tiempo.

20 jul 2015

Las bacterias papelófagas


Utopías Muertas.




A mis amigos músicos Roberto (el profesor), a Fabricio (de aerófonos andinos), a Guillermo que no es músico “pero merecería serlo”.


-¿Zuchatti? -me preguntó la voz lejanamente familiar en el auricular del teléfono. Segundos después noté que me llamaba por el apellido (como solo solíamos hacerlo en la escuela primaria) -



¿Cómo con esas escasas sílabas que escuché iba a adivinar que era Felipe, el Compañero de banco de la primaria? Sin embargo de algún rincón inconsciente volvía después de mas de 20 años la traviesa voz de Felipe.



- Felipe ¿sos vos? ¿Qué haces? Pregunté ante la voz que recordaba mas chillona.

- Murió Papá- Dijo sin mayor introducción, como si "murió papá" fuera una respuesta que diera explicación al origen del universo, la mecánica cuántica y la existencia de la TV.



Felipe pertenecía a esa extensa categoría de personas que por algún motivo no engrosaba el listado tácito de "amigos", y cuando uno tiene esa edad, es poseedor de una extraordinaria inteligencia que pierde en la adolescencia y (desgraciadamente) ya no recupera.



Tardé unos cuantos segundos intentando armar la respuesta de pésame, extremadamente difícil, tratándose de alguien a quien no se ve durante tanto tiempo, pero lo peor era desechar esos otros saludos que el cerebro tiene estandarizados como en un cajón etiquetado "saludos para gente que hace 20 años no se ve" donde salen primero "que es de tu vida?", "te casaste?" etc, pero solo dije :

- Lo siento mucho, ¿cómo fue?

- No importa, hace mas de un año que lo estábamos esperando-.


La respuesta de mi antiguo amigo no hacía mas que agregar incógnitas en lugar de despejarlas, a lo que él agregó: 

- La caja, Eduardo... abrí la caja del viejo...- En un tono de voz y con una solemnidad que parecía mas una confesión al estilo: "soy gay" o "al viejo lo maté"



Y repentinamente un frío helado me corrió por las vértebras cervicales, aun antes de recordar a que caja hacía alusión Felipe, una premonición la devolvió de la lejana infancia perdida (y su correspondiente inocencia). 



Se me dibujaron inmediatamente todas y cada una de las cortadas de tierra que desembocaban en la calle Argandoña, en San Vicente, en esas interminables tardes de bicicletas mal infladas y muchas veces pinchadas, en busca de una canilla de jardín vecino para tomar agua. 

En medio de los recuerdos, el galpón de las herramientas del viejo de Felipe, y LA CAJA que apareció cuando buscábamos la pico de loro para ajustar el cable de freno de una bici, como siempre hacíamos, con la pico de loro, herramienta universal y errónea por opción.

La caja secreta del sótano por la que el viejo de Felipe se enojó con él.  La caja cuyo hallazgo motivara el único reto de verdad fuerte del padre a Felipe. Me volvió instantaneamente a la memoria algo totalmente borrado.  El color del rostro de ese hombre, las palabras, el miedo, las gotitas de saliva viajando por el aire, los gritos.



-¿Dónde lo velan? - alcancé a pregunté en un gran esfuerzo por volver del ocio intelectual.

- ¿Que sé yo? - respondió- Recién se muere, vení rápido.

- ¿Pero adonde voy? No se hace años que no te veo.


- A la casa de mi viejo, lo vamos a arreglar acá... ¿Creo?



Murió el papá de Felipe - Alcancé a decir a Lucía, mi mujer- y antes que dijera "¿Y quién es Felipe?" agregué:  

- De la primaria, no lo conocés, a lo que ella respondió con ese cabecear levantando las cejas que puede significar: "bueno está bien", "que me importa", "cuidate mi amor", "morite", "suerte" o "comprá pan al regreso".



Vió que llevé campera, los cigarrillos y la billetera. Sabe que no llevo campera nunca.



- Vas a demorar -dijo mirándome entre mi hijo mas chico y la TV, torciendo el cuello-



Asentí con la cabeza con cara de velorio.



Aquella maldita caja me trajo un montón de recuerdos y problemas superados (afortunadamente), y mientras salvé los pocos kilómetros hacia ese otro extremo de la ciudad en busca de aquella casa, se me pintaron todos los paraísos de las calles, las veredas de ladrillos bayos, los olores de los tilos, los carnavales tirándole agua a las chicas, pero lo mas importante en aquel entonces, la veneración casi religiosa que sentíamos en aquella edad hacia ese hombre, que sabía conservar la ingenuidad y la curiosidad de la niñez , a pesar de su avanzada edad.



Al no frecuentarlos seguidos, los barrios y los hijos de los amigos adquieren una facultad terrible por igual, recordarnos que sus metamorfosis, esos sutiles cambios externos son producto del tiempo, ese mismo tiempo que también nos afecta a nosotros. 

Un pequeño dolor humano me corrió por la garganta, esa misma inconsolable que experimentamos al ver los zapatos con los que fuimos a la zapatería, junto a los que puso astutamente el vendedor -a la par- para que notemos ese paso del tiempo.



Felipe había nacido de un matrimonio grande, y el padre don Augusto, mantenía con él, el negligente cariño de un abuelo. 

Pertenecía a la generación que sin mucha instrucción educativa, había conseguido una buena cultura general por ósmosis, en aquel entonces todo el mundo era culto, y (él en particular) había conseguido algo muy difícil en todos los tiempos, vivir del arte. 

Era músico y mantenía una familia con ello, ese solo detalle lo hacía merecedor de la envidia encubierta de mi padre. 

Yo sabía -o intuía- que mi padre solamente les envidiaba a los músicos el vestir, se lo escuché decir muchas veces, tratando de encontrar una utilidad verdadera a una corbata prenda que él soportó estoicamente hasta el día que murió.



Vivió, decía, de la música de una manera peculiar, perteneció a la banda de la policía, y con el sueldo de la policía no solo podía mantener una familia, sino que además podía permitirse pequeños placeres como un taller muy bien provisto de herramientas, aprender la ejecución de varios instrumentos musicales y la suscripción a varias revistas de muy variadas disciplinas.



Para Felipe, y para mí por añadidura, existía una fuente inagotable de conocimientos dispuesta a ser consultada: don Augusto, pero bien es sabido que niños de siete años y absorción de conocimientos son poco compatibles, la curiosidad es una virtud en los niños pero no excede los cinco minutos, y ahora visto a la distancia, recuerdo que me quedaron muchas preguntas por hacerle al viejo, lamentablemente la curiosidad nunca fue una de mis fuerte, si lo era de Felipe.



Ya había llegado y antes de golpear la desvencijada puerta tuve que tragar saliva, para ir haciéndome a la idea de un velorio, luego de salir y abrazarme, Felipe me condujo por la familiar casa y sus olores, casi sin mirarme, hasta la habitación donde había quedado el viejo. 

Ni él hizo mención de mis veinte Kg de mas ni yo lo hice de su ausencia de cabello. 

Intenté hacer un ademán de señal de la cruz pero lo vi a Felipe espiándome, por lo que me encogí de hombros y señalé con la mano al muerto



- ¿Qué se yó?  A él le hubiera gustado que ... nada.

Al principio, me resultó extraño no haber visto a Felipe en los veinte años, pero luego me enteré en el resto de la charla que él no había abandonado el perímetro de las 5 manzanas que rodeaban la casa en ese período de tiempo, como si el mundo hubiera dejado de girar para él después de haber concluida su formación primaria.



Por lo que pude adivinar, la caja había traumado a mi amigo Felipe, y él pensaba que compartía un dolor o curiosidad en mi totalmente inexistente, pero por lo que pude ir deduciendo, haberla abierto podía haber cerrado un ciclo o cicatrizado eso por lo que mi amigo estaba incompleto.



Pero el parecer, el contenido, o lo poco que había podido averiguar en esos escasos minutos, solo contribuyeron a enloquecerlo. 

Mas de lo que estaba.



Abrió ante mi la vieja caja, que él aseguraba por respeto no haberlo hecho antes y sacó cerca de cincuent carpetas de manuscritos inentendibles.  Debo confesar que luego de mas de dos horas de examen detallado de una considerable cantidad cada uno, yo estaba maravillado del descubrimiento, un sentimiento extraño nos hermanó nuevamente y volvimos sin sospecharlo a los años de la curiosidad.



Las carpetas habían sido fruto de un allanamiento de sus días de cana en la represión, habían agarrado un foco guerrillero y secuestrado la documentación.

El viejo la guardó celosamente todo ese tiempo. ¿PORQUE?



De mas queda aclarar que imaginamos miles de opciones, dinero, joyas, armas, pornografía, pero grande fue nuestro estupor cuando descubrimos eso, amarillentos manuscritos de los sesentas y setentas que solo reflejaban los delirios de aquellas gentes (o mas precisamente) un delirio en particular. 

La mirada de Felipe se tornaba mas vidriosa, mientras el cadáver continuaba en la habitación vecina, volvièndose mas cachivache -como dice Borges-, tratando de catalogar los papeles y ordenarlos bajo una forma reductible en su mente, la gente actúa invariablemente así frente a lo que le es inentendible.



¿Como explicar la prolijidad y la cantidad de información disponible para la fabricación industrial de una bacteria que se coma el papel?



El análisis de la forma de llevarla a los grandes centros de poder. 

Las alternativas con las que podría responder el establishment a esta literal desaparición de los títulos de propiedad y por ende la propiedad privada. 

El retorno a la aldea global primitiva y la nueva oportunidad para volver a empzar de nuevo. 

Detalles técnicos de cepas de bacterias, su resistencia a presiones de mas de tres atmòsferas, para ser disparadas por cohetes.

Informes de cantidad de celulosa destruida al contacto con el oxígeno, demasiado bien detallado, demasiado claro para grupos anarquistas.  

Abstracts de tesis doctorales en física y biología, de veinte años antes.  

Nos repartimos las carpetas con felipe, maravillados y perplejos a la vez. 



La única conclusión a la que arribamos era que el viejo se arrepintió de lo que hizo, por eso permaneció oculta y sellada esa caja en el sótano de la casa, o nosotros elegimos esa suposición, tal vez porque los muertos recientes siempre nos resaltan sus virtudes y ocultan sus debilidades.  

Elegimos el honor del muerto.



Pero desgraciadamente, cuando regresamos de recibir a uno de los familiares, con todas las formalidades de los pesames que hay qye soportar en estos casos, notamos como se estaban disolviendo las hojas de la primera carpeta, y nada de lo que pudimos hacer modifico en nada lo irremediable.









Córdoba, 10 de Junio de 2002

19 jul 2015

La narración


La Narración

No me considero un erudito en el tema, pero llevo años escribiendo y encuentro ciertos patrones que me interesa compartir.

El proceso de producción del arte debe hacerse preferentemente de mañana, con todas las energías disponibles.  Una buena opción es mirar el amanecer antes de escribir.

No es necesario escribir constantemente, o pintar o dejar que las manos fluyan sobre la arcilla, es un error muy común asociar el aprendizaje de las técnicas con las que nos mejoramos, a la producción artística misma (propia), a simple vista no difieren, pero lo hacen y mucho. Tal vez esto sea solamente un magro ejemplo de lo primero, pero distinguir los unos de los otros es nuestra gran cruzada.

Harto cierto es que el pincel debe ser parte de tu cuerpo, una extensión, como tu guitarra o las palabras, basándonos en Mc Luhan, podríamos extendernos ad Infinitum en este punto.

Porque cuando el desgraciado momento llegue y escribas (sin detenerte a nada) no sabrás quien está produciendo. No sabrás quién pulsó las teclas de la máquina de escribir, porqué elegiste ese adjetivo o porque mataste a un personaje, si lo querías como a un hijo.  Escribir un poema puede llevar diez minutos, pero toda la génesis nos lleva la vida entera.

El momento de la producción es tal que el cerebro parece salirse del compartimiento destinado a contenerlo, como lo hacen los panes dulces de navidad respecto de su molde; el alma sobresale del cuerpo en formato de lágrimas, sonrisas, angustias, o diarreas. Son solo algunos de los rasgos visibles a los ojos de los mortales, del que está pronto a hacer algo bueno. Hay que tomarlo solo como indicadores de lo que vendrá. Meros síntomas.
Puede que ese momento no llegue nunca, pero no conviene desesperar, de lo contrario no haremos mas que agregar tensiones que lejos de ayudar entorpezcan, tendrás esperarlo atenta y pacientemente, sabiendo que puede ocurrir en el momento y lugares menos pensados, como una muerte mas. El baño, en el transporte urbano de pasajeros, una reunión del colegio de los niños.

Conviene, a los fines meramente prácticos, moverse por el mundo con un par de hojas en blanco y una lapicera a la espera de ese momento, a mi gusto, el papel es mas útil que las cortaplumas (esas que sirven para muchas cosas) o los teléfonos móviles, pero no se, las opiniones en contrario son mayoritarias y hoy dudo de mi coherencia para sostener un argumento frente a tales antagonistas.

De mas está decir que no hagas alarde de ello (de haber sito tocado por la musa), no puedes andar haciendo callar la gente o salirte de una reunión laboral corriendo porque quieres bosquejar una idea para novela de ciencia ficción; el vulgo es poco tolerante para con los artistas, sus miradas, vestimentas y actitudes asustan a los mas pequeños, y a los grandes también. Conviene dejarlo para ese momento de paz que sueles tener, esos diez minutos por semana en que todos se acostaron y se apagó la TV y que dices ... ahora o nunca!

Otra alternativa es la mentira piadosa “no me siento muy bien hoy” y te encierras en la habitación (puede inclusive que sea cierto, porque el arte duele), no abuses de este recurso menor, a la larga se te hace hábito y pronto terminarás en un instituto de rehabilitación, yo se porque te digo, has dicho tantas veces “no me siento bien” que terminan creyéndolo.

Hay un viejo mito respecto de la producción artística, del hombre que soñaba genialidades todas las noches, pero olvidaba todo en las mañanas. Al despertar no recordaba nada, solo retenía una ligera amargura de la pérdida, esa era su única certeza por la mañana. Decidió por fin no irse a dormir sin estos simples adminículos (papel y lápiz).

La simpleza es un rasgo indispensable del arte. Las formas simples bien combinadas son mas sublimes que las formas complejas sin coherencia, no transmiten el mensaje. Porque de eso estamos hablando, de un mensaje. La finalidad de todo mensaje es que se entienda, de nada vale pintar para un público que entenderá tu mensaje veinte años mas tarde, o mejor dicho si, servirá para que tus nietos se hagan millonarios y se peleen por la herencia al punto de saludarse solo en fiestas de guardar y velorios (tuyo incluido).

Sigamos con el soñante. 

Esa misma noche soñó la mejor de las historias, tan intensamente que despertó del sueño y en una apretada síntesis lo dejó escrito para escribirlo en toda su forma al despertar (ya definitivamente como el resto de los normales) por la mañana. 

Cuando regresó de la higiene bucal, leyó en el papel: “un hombre ama a una mujer”.

En algún lugar leí a alguien recomendar “no pintes con las manos ni el cerebro, hazlo con el hígado y las muelas”, es mucho mas adentro que el cerebro. Creo que era Sturgeon.

¿Como reconocer ese momento preguntarán? bien, es algo como la historia que sigue.

El hallazgo del la belleza artística nos detiene, nos paraliza, porque logró mover una asociación interna que esta haciendo un falso contacto, una soldadura en mal estado, entonces es el zopapo, exactamente igual. PAF.

Venías caminando tranquilamente por la vereda y un puño correctamente orientado en dirección de tu nariz cumple el objetivo, su razón de ser, esto es dar con ella (puño al apéndice nasal). El cerrar un puño tiene poco sentido salvo dar con narices por ahi, el saludo marxista, algo extemporáneo hoy y muy pocas cosas mas.

Y como en la perinola u otros juegos de salón infantiles experimentas eso de “regresas tres casilleros” y la mezcla de sensaciones te aturde, el gusto de la sangre, aturdimiento de estrellitas, la falta de equilibrio tratando que no haya nada en tu caída hacia atrás, y descubrir tristemente que ese puño pertenece a una mano, que pertenece a un brazo, que pertenece a un tipo. El mismo que con esa misma mano acaricia un trasero al que nunca deberías haberte acercado (¿o si?). Veremos.

Simple, ya tienes el diagnóstico de la situación. Tipo celoso no tolerante de triángulo, tu escasez muscular en brazos y espaldas hace que él analice la venganza por los puños como una de las opciones que mas aplacaría su deshonra, muy a tu favor esto, otra (u otras) de las miles, es matarte sin mas dilación.

Para que la segunda no ocurra -la muerte-, deberás esforzarte mucho en no hablar ni explicar nada, nunca, no parece tener ningún sentido. 

Hubo casos inclusive de tipos que se toleraron estoicamente la golpiza por cola de paja, por las dudas, uno nunca sabe. 

Solo responde en forma inteligentemente errónea dichas trompadas, así alimentas su ego al colocarte algunas mas, asegúrate que te lleguen y duelan –las de él obviamente-, la medicina prepara hará algo por ti, la cuota del seguro de sepelio nunca está al día (para tu tranquilidad, es un standard mundial).

Recomendaciones necesaria y ociosa de último momento, hay traseros que valen cincuenta coscorrones de Mike Tysson, otros ni siquiera una puteada en sánscrito, por lo que siempre debes tener estos parámetros de COSTO / BENEFICIO totalmente en claro. 

Tómala como un análisis mercantilista del amor.

Una tranquilidad que debes tener. El deshonrado solo pegará 3 piñas a lo sumo, que duelen mucho o poco, ninguna golpiza pasional media supera los cinco minutos, siempre hay buenos samaritanos dispuestos a ayudar, deteniendo estas peleas, como una secreta cofradía de los “hermanos acariciadores de traseros erróneos”. Puede ser necesaria cirugía dental al otro día, pero eso está fuera de los cálculos de este sencillo “paper”. 

La aguja que monitoreaba el peligro sobre tu –suponemos- preciada vida, para ese momento ya habrá abandonado la zona roja pasando a la amarilla, si damos por existente un tablero celestial donde figuren nuestros manómetros vitales.

Ahora viene lo realmente importante, es preferible que pegue él y no ella, si bien son de menor fuerza (no estoy muy seguro de esto último tampoco), nunca se conformará con menos de treinta y posiblemente necesite varias sesiones de treinta, que dosificará a lo largo de meses a medida que te cruce por la calle, acompañado de voces un par de octavas mas alta que la voz que utiliza normalmente (llamado comúnmente falsete por los doctos en música), lágrimas y mocos, y llamadas telefónicas que hubieras pagado fortunas por que no haga, y ...

Por lo que, como decía Maquiavelo, “si puedes elegir”, elige que los golpes sean de parte de él.

Volvamos un segundo a las conveniencias, cuidado, observa muchísimo cuidado si ella no pega, elegirá algo mucho mas doloroso, como comentarte como al pasar en una reunión de superados amigos de izquierda como tú, a la que seguramente buscó la forma de ser invitada, “que bien lo hacen los demás” o cosas por el estilo como le pasó a Dalmiro. Puedo asegurarte que es mas barato un pomo de desinflamante y hielo que algunos años de sesión. Y de mas probado éxito terapéutico.

Ruégale que te pegue.

Víctor el finado, andaba desperdiciando amor y arte por el mundo, tenía demasiado para dar, era sabido, pero ello le granjeó un nutrido ejército de cornudos enemigos, mas no fue un zopapo sino el temido enemigo interno el que terminó con sus días. Se colgó del cuello sin haber llegado a los treinta, antes que un enemigo lo colgara de un lugar mas doloroso y digno de vergüenza.

Y por esas raras casualidades, ciertos (sino todos) cuerpos femeninos son hermosas esculturas que debes trabajar horas con tus manos como un trozo de arcilla, ellas son un arte en si mismas, objeto y meta del arte. ¿y este comentario que hace acá? No se, pero tenía ganas de ponerlo.

Existe un amplio sector de la doctrina que sostiene que para poder producir arte, debes pasar indefectiblemente por situaciones como la narrada (violencia mas, violencia menos) con mediana frecuencia, otros sostienen como causa eficiente y suficiente la muerte de un perro. Ambas con argumentos de peso.

Cuenta la mitología que Astor Piazzolla escribió “Adiós Nonino” en diez minutos, después de la muerte del padre y creo no equivocarme al conjeturar que hubiera resignado toda su carrera artística por diez minutos mas de vida de su padre y decirle un par de cosas, o solo verlo sentado en un sillón del living.  Esto último parecería inclinar la balanza a favor de la tesis de vivir de amor en amor. Otra cosa que tampoco se.

No podemos andar por la vida perdiendo familiares consanguíneos en primer grado por el solo hecho de la necesidad de escribir o pintar, pero tampoco es muy sano lo otro, como vimos.

Vi cierta vez un pié de página en un soneto que rezaba “compuesto en el templo de Atenea en ...” (no recuerdo del lugar). Traté de hacer algo así cuando estuve por casualidades de la vida en Agrigento, debajo del Templo de la Concordia. Caminaba con mi amigo y compañero de viaje Héctor –nombre homérico por simple coincidencia- cuya facultad era verlo con sus híbridos ojos japonés-argentino que era, casi un personaje homérico ahora que lo veo escrito.

Contemplaba –yo- ese atardecer de magníficos templos y no aparecían las ideas hasta que por fin PAF, el sopapo resonó muy fuerte en el parietal izquierdo, pero para mi gran sorpresa no eran semidioses que bajaban del friso, escenificando batallas en el “anchuroso ponto abundante en peces” sino imágenes de mi infancia, el patio con mi mamá, las bolitas en mi colegio primario, una bicicleta inexistente, mis faltas en lo deportivo (totales), una niña que caminaba una cuadra antes todos los días en mi periplo educativo. Mil mas.

No cerré ninguna idea, es mas, las olvidé antes de subir al ómnibus que nos llevaría al próximo punto turístico, pero descuidé –no era la primera vez- la verdadera “excelente oportunidad” para escribir.

En esa situación ensimismada una polaca u holandesa, o algo me cruzó la mirada y descubrió lo que me pasaba, dijo algo en inglés de no inglés y yo contesté en un idioma igual de negligente que estaba todo bien.

Héctor, con su sabiduría oriental sentenció:

–Ocurre- y sonrió por única vez en todo el viaje.

Nunca le pregunté si se refería al templo y mi sentimientos hacia él, o hacia el otro templo, el de carne y hueso y mi cobardía.

Ya en el colectivo comenzó el genio narrativo a trabajar... ella era la hija de un joyero suizo, escapada en busca del amor de un latino ... posibilidad de la vida en la isla propia que tienen en la polinesia ... o está haciendo una tesis sobre violonchelo ... pinta en un atelier de Houston ... es cerebro es muy plástico en estos casos, nos sorprende en su capacidad de asociaciones inverosímiles.

-¡Comé pelotudo se enfría y está buenísimo! –dice otro compañero en la mesa y nos ancla a la realidad. Debería haberlo matado, la estaba pasando muy bien con la habitante del mercado común europeo.

No hacen falta hechos de la realidad –aunque ayudan en muy gran medida- léase sino las instrucciones para tener miedo de Cortazar, varias veces. Después de la quinta relectura te invadirá el miedo, indefectiblemente. Mucho y variado.

La prosa es sencillísima, las palabras casi mezquinas, no hay adjetivos antojadizos ni rebuscados, pero si miedo y lo imagino a Julio riendo tras esa máquina de escribir, sabiendo lo que causaría su nada en la nada del futuro. Su genio en el absurdo de provocar algo en el alma de alguien, a años de su muerte. El jugaba con eso, y bien.

El arte ocurre sentenció Borges.

Una reunión de adolescentes o estudiantes universitarios, uno de ellos toca la guitarra (mal) pero ... “es lo que hay”

–procura aprehender un instrumento hijo mío, yo se lo que te digo- comentario que debería ser al pie de página en honor al rigor científico de algo bien hecho.

Los acordes son los que corresponden, pero solo en buena medida, pocos lo notan, a nadie le importa.

Los dedos no presionan las cuerdas que corresponden, o lo hacen con la presión insuficiente. El cerebro piensa una cosa y los dedos no obedecen porque aun el movimiento es conciente, y debe ser un reflejo ... al pensar el do sostenido, el índice debe ejecutarlo sin la menor sospecha del individuo que debe estar atento a algo mucho mas importante:

¿las miradas de las niñas y preparar el remate?

NO, ¡estamos hablando de arte! , debe estar presto a la creación, al arte que debe ser una canción.

De alguna manera tendré que olvidarte
Por mucho que quieras, no es facil ya sabes ....

Ni la letra ni la música (mucho menos la música) tienen vuelo, ni un guiño, ni un experimentar algo raro, pero es efectivo, logra el cometido último del arte, pasar un pedacito de alma de alguien a un tercero, si es de sexo opuesto, tanto mejor. Él podría chasquear los dedos y elegir para esa noche cualquiera de las 5 o 6 pero elige la peor de las traiciones, se traiciona a si mismo por el placer (muy egoísta) de guardarse eso para poder narrarlo. O no, solo se traiciona por cobardía.

Otra fuente interesante para explorar es el odio, ese que sienten los lationoamericanos hoy 04 de agosto del 2002, al notar que fueron objeto de robo, les robaron las ilusiones, y todos quieren ser Eduardos Galeanos para poder contar esto, como solo él puede hacerlo.

¿Porque narrarlo?, porque no hay forma de darle otro trámite a esto que nos pasa. Es inexplicable, vivimos en una utopía negativa encerrados en el discurso.


21 abr 2013

Solo leche agria



El yogurt

No contabilicé –aunque lo pensé largamente- los segundos de televisión diarios destinados al yogurt, y la voz gutural de locutor famoso (por si quedaban dudas acerca de las bondades del hierro, vitaminas A B y aminoácidos) declarando:

- Está científicamente comprobado que un yogurt .... y como no vas a creer en la ciencia y la voz de Pancho.

Notará el lector avezado, una ligera animosidad para con los contenidos televisivos.  No te asustes, también observo la misma distancia con las radios y los portales de internet.

En otra imagen, un niño amenaza con retirar un yogurt de la heladera para servirse y la madre (bonita por cierto, como toda mamá televisiva) sugiere ... 

- ¿Porqué no comés algo natural como una fruta?- 

Y antes que lleguemos a pensar en creer nuevamente en el amor o cosas por el estilo, otro locutor anula la autoridad materna diciendo 

- Mamá, NADA hay mas natural que yogurt LeGarch- 

¡Que sabe una madre sobre lo que es bueno para el bebé! 

- Vos imbécil vas a saber mas que los ingenieros de la multinacional-

- ¿Porque tanto yogurt? 

- ¿Será que tenemos demasiada mala leche?

Descripción a modo de cuadro

Primer plano de niño a escasos segundos de caer por una escalera de escuela porteña de uniformes caros, tres pisos mínimo de distancia hasta el suelo patrio, en equilibrio los segundos precisos de compañerito que tira de la mochila, y quien aparece a rescatarlo ... ¿Superman, Batman, Mario Pereyra?... no un locutor hablando de -nuevamente- yogurt.

La máxima burla al intelecto, si el nene come yogurt no se va a hacer estiércol contra el suelo cayendo de veinte metros. 

¿Cómo habrá sobrevivido el homo sappiens desde el australopitecus, o el cro magnon (y las duras condiciones iniciales del planeta), pasando por las hordas antropófagas del Africa central, los fenicios, caldeos, historia de primero, segundo y tercero, 456 caída de Roma, Rómulo Augusto, "cuidate de los idus de marzo, luego caída de Constantinopla por los turcos, revolución francesa "allos enfants de la ... hasta llegar a lo que somos ... el homo shopping ... ¿SIN YOGURT?

Ya no tengo muy claro –en realidad no tengo nada claro salvo el pelo- si alivia el dolor hemorroidal, detiene la caída del cabello, mejora el rendimiento intelectual, tiene conexión mucho mas rápida y no se corta, provee al bienestar general, afianza la paz interior, ¿o que?

Creo que la mejor respuesta es - O que-

No voy a negar que son atractivas, pero si poco explicables esas publicidades de shampoo o cremas de enjuague que muestran el trasero de la pobre mina, en vez del cabello sedoso, casi exclusivamente eso. Ahh .... 

¡Posiblemente este yogurt sirva para lavar todo el pelo! 

Pero ya el primer plano del trasero de la mamá dándole yogurt al nene, es demasiado.

Bueno, esto es lo que nos toca, parece que nos lo merecemos.

Que Freud nos explique que otra cosa sino culpa compramos en el Hiper compelidos (pusheados) por el bueno de don marketing.