20 mar 2016

En Principio era el Verbo


El Verbo




“Los libros dicen que estamos hechos de átomos, pero a mi un pajarito me dijo que estamos hechos de historias” Decía el entrañable y extrañable Eduardo Galeano.

Era muy bueno en el uso del verbo.

Yo creo que valemos por la forma en que usamos el verbo, nada mas.

No por nada el Génesis comienza “en principio el verbo y el verbo se hizo carne...” lo demás lo sabemos, palabras mas, palabras menos.

Me emocionó cuando Galeano lo recuerda a Jose Gervasio de Artigas, Galeano tiene esa capacidad de transmitir su estado de ánimo al hablar de alguien.

“Usted, don jose, nos hace falta, porque usted es la mejor palabra que ha dicho esta tierra”

Matilde, era una anciana -aunque parecía una hada- que murió hace poco en un asilo de ancianos en alguna isla española, asistida por un estado generoso. Escapó a la dictadura en los setenta y no volvió mas.

Lo interesante de Matilde es que se ganaba la vida traduciendo textos ingleses para una editorial emblemática para los amantes hispano parlantes de la Ciencia Ficción: Minotauro.

La Ciencia Ficción tiene una curiosa virtud, que comparte con pocas disciplinas, la de criticar al sistema opresor desde sus propias entrañas, los monstruos del capitalismo imperialista, haciendo la hipérbole o simulacro de estar criticando a una civilización distante en el tiempo o el espacio.

Tan fascista es todo occidente, especialmente EEUU. que autores de la talla de Tolkien, Sturgeon, Bradbury o Dick tuvieron que valerse de este recurso de un género “menor”.

Es curioso el caso de Philip K Dick, paranoico en la creencia que lo perseguían los servicios de inteligencia de los sesenta en USA.  

En tal medida que esto pareciera ser parte constitutiva y fundamental de su obra: el ambiente opresor e incontrolable, la sensación de soledad, la irrealidad de la “verdad” informativa, “un visionario entre charlatanes” lo titula Stanislaw Lem. Otro brillante autor de culto. 

Se vuelve “Dickiano” leer que la Cia. desclasificó sus archivos después de treina años y nos enteramos que el pobre gordo tenía los teléfonos pinchados. 

La realidad no solo supera la ficción. A veces también la corrige.

Matilde, un caso especial, tradujo al castellano en los setenta -edad de oro de la edición en Argentina- entre muchos otros autores, los dos últimos libros de “El Señor de los Anillos” de Tokien.

Un detalle de color es que había aprendido inglés de manera autodidacta, leyendo.

Emigró en los años de la dictadura. Afortunadamente para ella que conservó la vida y para nosotros, los angloanalfabetos, que gracias a ella accedimos a toda la maravilla que editó Minotauro.  Toda.

En la debacle de la caída de la Argentina en el 2001, entre las cosas que perdimos “en el naufragio” fue a Editorial Minotauro, a manos de un holding europeo que pagó dos monedas por todo concepto. Matilde incluida.

A ella le dieron un tercio de moneda por todas sus traducciones.

Después vinieron las reediciones de El Señor de los Anillos. Varias. Varios millones de copias en castellano.

Pueden decir que es legal. No es justo, pero si es legal. Pareciera como si cada día estuvieran mas distantes estas palabras, justo y legal.

Matilde, como si todo lo anterior no la justificaran, hacía un culto del idioma -los idiomas-. Sostenía que hay palabras bellas no solo por lo que representan, sino hasta por su sonido. Citaba varias. La única que recuerdo -lamentablemente- es llovizna.

Ella, a miles de kilómetros y varios años de su muerte, me recuerda que hay palabras que tienen la virtud de traernos tiempos lejanos, imágenes de seres queridos, patios, esperas, olores de libros leídos a escondidas.

Nos hacemos los boludos, pero sabemos que lo que nos traen es a nosotros mismos. A veces de la mano de alguien -no es perentorio- nos traen rostros. Nos traen a “ese niño que fuimos, pero pocos lo recuerdan” como decía Antoine que decía el principito.

Hay palabras encerradas en canciones. Eso es peor.

“Que las persianas corrijan la aurora” ¡Ruega Joaquín y pucha si lo entendemos!

“Te doy una canción y digo patria y sigo hablando para tí” Sugería Silvio Rodriguez, bastante anacrónico hoy al nombrar la patria, la tierra de los padres.

“Busco al fondo de la calle un cerro, pero veo el cielo y nada mas” Reclama un salteño perdido en Buenos Aires y no hace falta que diga mas nada.

Somos el verbo que usamos, estamos hechos de palabras. El verbo nos muestra tal cual somos, nos desnuda en nuestro yo mas íntimo.

¡Como no haber amado esos grandes ojos negros! -Dice Neruda- Y nosotros decimos

¡Como no haber amado a quien tenga ese uso de la palabra-

Freud sugiere que soñamos imágenes pero pensamos palabras, la vigilia y el sueño tienen como frontera precisamente este lugar: la palabra.

Un señor, en estos días, salió a la defensa de algunos -discutibles- activos, varios millones de dólares. Si cerraba la boca ahí, pasaba.

Lo traicionó quien es, lo traicionó precisamente el verbo, el inconsciente que pugna por expresarse:

“Me la gasto en merca o en putas”

Excelente, me deja muchísimo mas feliz, me da tanta pena que intenten -desde el verbo- defender esto, me alegra la distancia intelectual que explica muchas otras.


28 feb 2016

La Caza de Brujas

La Caza de Brujas 



“No existe libro suficientemente malo que no contenga algo bueno” -Sentenció Borges- colaborando con nuestros padres que nos incentivaban a la lectura, con palabras -tal vez- no tan didácticas ni optimistas.  Casi siempre rondaba en algo apocalíptico tipo: “Estudiá que nunca vas a ser una mierda en la vida” 

Con el tiempo -mucho- vamos aprendiendo que leer es un antivirus a las bajadas de línea pedorras.  No cualquier pelotudo puede explayarse –delante de un instruido- sin quedar en evidencia como tal. 

La historia es un compilado de gente tropezando con la misma piedra, no dos, miles de veces. 

Sin abandonar la primera premisa del aprendizaje continuo, quiero mostrarles un momento histórico particularmente oscuro: el medioevo.  Ya se pensaste en De La Rua y la Alianza.  Sorry. 

Durante los siglos XV y XVI, la iglesia se vió seriamente amenazada por multitud de frentes, los cismas internos que planteaban una vuelta a la iglesia pobre, la reforma y Martin Lutero clavando su proclama en la , denuncias de todo tipo y color, gente que armaban telescopios y ponía en duda el dogma de la tierra como centro del universo, el islam en tierra santa, por solo nombrar los problemas mas visibles. 

Un momento realmente complicado, peligraba su continuidad.  La misma iglesia que sostuvo siempre la mirada al paso de los cortejos fúnebres de quienes vaticinaron su fin.  El origen mismo de aquella sentencia "siéntate y veras pasar el cadaver de tu enemigo" 

Un buen estratega militar les hubiera aconsejado tejer alianzas con ciertos enemigos, ceder en ante otros, enfrentar a los mas radicales.  ¿Pero que hizo la institución mas grande, ortodoxa y poderosa de la Edad Media?   
Innovó. 

Como si con los enemigos que tenía alrededor no le alcanzaran, inventó un frente nuevo, las brujas: mujeres montadas en escobas que van a festicholas -llamadas aquelarres- con el mismísimo demonio. 

El santo oficio de la inquisición da cuenta de al menos quinientas mil personas, la mayoría mujeres, confesaron este poco ortodoxo tipo de “transporte” en los interrogatorios.  Puede haber colaborado para tal afirmación el particular método de consulta, ahí asumimos que confesaban viajar en escobas como podrían haber confesado miles de actividades: viajado a Marte -tanto en escoba como en otros juegos de mesa-, el huracán Katrina, la racha de Racing, la aparición de Fort en la televisión, la muerte de fort, haber concurrido a los quince de Mirta y miles mas. 

Parece ser que la mayoría eran solo mujeres, pobres, mendigas, viejas, condiciones que las califican de manera excelente para ser elegidas como enemigo. 

La historia da cuenta de pocos hombres procesados, pero lo mas curioso es que hay muy pocos -menos aun- nobles o pertenecientes al clero, solo tres.  Tres en quinientos mil, los números tienen una curiosa forma de hablarnos.  Como el Indec de Moreno.  Como el Indec nuevo. 

Una historia me llamó la atención.  Una tal María fue acusada de brujería por hervir compuestos peligrosos en una olla dentro de otra, la interna flotando en agua hirviendo, para que las llamas no tocaran el recipiente de adentro.  

María inventó un método seguro de calentar soluciones peligrosas, con la que va a trascender miles de años, llevando su nombre, el “baño de María”.  No la salvó de la hoguera.  Lamentablemente. 

Esta institución tan poderosa como temida, inventó literalmente un enemigo con capacidades ilimitadas, las brujas eran las culpables de la muerte de los animales, de las sequías, de la suba de los impuestos, mientras la nobleza y el clero acomodaban sus discursos.  

Dije “inventó” como presunción iuris tantum, admite prueba en contrario.  

Invito cordialmente a quien aporte pruebas de la existencia de las brujas, como de las armas químicas en Irak. 

Prueba del invento es que concluido el peligro de desaparición de la iglesia, desaparecieron también las brujas. 

Lo que nunca desapareció fue el método.  Este aprendizaje le enseñó a las elites dominantes que es muy simple "inventar" un problema y erigirse como la solución. 

La negrita que se embaraza para cobrar el plan.  El carro con el caballo y el carrito llenos de niños.  El negrito de la gorra con la visera para atrás.  El MP3 en el transporte público con cumbia. 

Estas verdaderas plagas bíblicas, no resisten un análisis demasiado exhaustivo.  Salvo que ese análisis dejes que lo haga Mirta.

24 feb 2016

Autodestrucción

La Autodestrucción
Cíclope de Cristal, Devora ambición
y vomita modelos de ficción - Divididos.


Desde Freud en “El Malestar en la Cultura” el tema de la autodestrucción es tratado con total liviandad en cualquier ámbito, se lo puede observar hasta en el panel televisivo de Mariana Fabiani, Susana Gimenez o Jorge Rial.

Me encantan cuando dictan sentencia sobre una causa que lleva tres años en la justicia y cuatrocientas páginas de alegatos y pericias: “ella era bastante trolita”, los pinta enteros.

No es extraño que traten el tema intercalado en la agenda diaria con:

Los cuernos de Pampita, seguido de la liberación del cepo cambiario, luego de Todos podemos hacer un huerto hidropónico y finalmente la filmación de un gato que escupe de costado.

Mariana ríe estupidamente mostrando sus dientes perfectos.

Lo realmente interesante es que los expositores de tesis y ponencias son exactamente los mismos para todos los temas, lo que nos hace dudar acerca del rigor científico de las posturas.

Esto nos recuerda los carteles en el Centro Vecinal.

Aprenda Guitarra, Karate y Computación. Abajo, está el mismo número de teléfono celular para los tres ámbitos educativos, lo que nos da un indicio que el profesor es el mismo.

Nos reímos del profe del centro vecinal, a pesar que le pone unos huevos como dos fiat 600. Extraño es que no lo hagamos con Mariana Fabiani.

Faltaría debajo de guitarra, karate y computación, gabinete psicopedagógico y que allí también trate esto de la tendencia a la autodestrucción.

Tánatos Vs. Eros. Un Belgrano Talleres de la mitología griega.

Para descubrir esta tendencia autodestructiva no debemos hacer mucho trabajo de campo, la vemos a diario en pelotudos que se adelantan en la doble fila amarilla, gente que lleva los niños a Mc Donnald.

Los que miran Mariana y Mirta. Los que escuchan Cadena tres.

Hay cosas mas toxicas que el Glifosato, la Coca Cola o Marlboro. No solo los yankees producen cancerígenos.

Hay gente que fuma. Legales. También llamados Caretas.

Vivimos en una ciudad donde el control bromatológico está en manos de Ramoncito Mestre.

El control de las herramientas represivas del país esta en manos de Oscar Aguad y la pato Bulrich.

Dejamos de leer, abandonamos tan sana costumbre, porque no tenemos tiempo.

Al tiempo descubrimos que vemos televisión, algo totalmente toxico y destructivo.

Al indagar porque acerca de los motivos por lo que hacemos esto, ver el “bailando”, descubrimos que es para matar ese tiempo que nos sobra por no leer una buena novela.

Nos afantasmamos sin notarlo. Un fantasma es alguien que no esta, por “ausencia, muerte o cambio de costumbres”, dice Joyce en el Ulisses. El esqueleto gaseoso. Alguien que se queda sin cuerpo.

El siglo XXI nos entrega el opuesto antagónico. Cuerpos que se quedan sin el tipito. Los cuerpos son hermosos, bien formados, tuneados, step, cinta, etc El contenedor está pero empiezan a faltarles contenido. La peor de las autodestrucciones.

Colabora -creo- en gran medida las inmediatez de todo. Los medios digitales nos alcanzan inmediatamente tanto una foto del accidente aéreo de hace segundos en China, como la pizza que pedimos por whatsapp. Posiblemente esto justifique al pelotudo se adelanta en la doble fila amarilla o te pasa por la derecha. Fue perdiendo la sana costumbre de la paciencia.

Nos satisfacen tanto estas tecnologías que alimentan el ego, que aparece la estrella de todo esto: la selfie y el instagram, que sin querer validan nuestra teoría de la autodestrucción.

Leí ayer que hay ya mas muertos por selfie que por ataque de tiburones.

Los medios sociales nos traen una versión reducida de la realidad. Un resumen de noticias.
Nos llena de felicidad el renglón con la sentencia de Gramsci y detrás la imagen de Tan Biónica.

Queda el pequeño detalle de las fuentes.

Casi siempre, esa realidad poco tiene que ver con lo que ocurre de verdad.
La realidad es hermosa, lo que dice la Tele es el machete de la realidad.

Y así pretendemos movernos por la vida, a fuerza de machete. Nos salió bien con las fórmulas de Química Inorgánica de tercero y aplicamos el mismo método para la vida misma.

No leemos el clásico, porque es larguísimo. Nos conformamos con repetir “En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre...” y la careteamos que leímos a Cervantes, o repetimos “la música nos recuerda una felicidad que no tuvimos nunca” dándonos dique de lectores de Wilde para ganar minitas.

Ahora bien. Quien no haya leído el 1984 de George Orwell va a ser un títere de las operaciones mediáticas del nuevo “ministerio de la información” de Lilita y la Pato Bulrich. Un fantasma al menos tiene opinión propia. Porque no va a saber que: “quien maneja el presente, puede manejar el pasado y obviamente el futuro”

No va a entender el valor de Infojus y el borrado selectivo de archivos históricos que está haciendo Cambiemos.

Están cambiando el pasado. No eran treinta mil los desaparecidos. La marina nunca bombardeó Plaza de Mayo. Oscar Aguad nunca señaló a ningún compañero con el dedo índice.

Al pobre George Orwell, no lo quería Stalin, al carecer este de sentido del humor, le jodió la burla de su persona en el Gran Hermano; no lo quería la derecha por su marxismo confeso, no lo querían los troskos, porque... los troskos nunca quisieron a nadie y no lo querían los escritores porque 1984 no es, ni una novela muy buena ni un ensayo muy exaustivo.

Pero, como bien sentenció Borges, no hay libro suficientemente malo que no incluya algo bueno.

¿Podemos decir lo mismo de los programas de panelistas?

Elegir no saber, es una autodestrucción.






Anacronismo


Anacronismo


Sindicalista o político que piense en ser algo mas que un aprendiz de burócrata y enriquecerse con los aportes de los "compañeros1".

Existe conceptos tales como solidaridad o revolución, en esta lejana época, que sobreviven en el lenguage cotidiano como piezas de museo, cubiertos de polvo bajo cajas de cristal, mas no cuentan con sustento significativo, van esfumándose del léxico, del sueño colectivo sin que lo notemos, como una muerte mas que lleva a los viejitos después de larga enfermedad. Nunca uno sabe cuando deja de extrañarlos. Los conceptos también mueren y al morir el concepto, muere lo aludido y algo de nosotros en ello.
Hasta que alguien comenta a un tercero de mucha menor edad el recuerdo de una nota de “el Periodista”, o un chiste de Tato Bores, o el tamaño de los columnistas de la revista “Crisis”, o el formato y contenido de “El Péndulo” y descubre con horror, cuanto se comió el monstruo de los Noventas2 en su vorágine de luz y color, sonrisas de gente linda y teléfonos móviles. 

No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor.  

Debemos encontrar nuevos métodos de lucha, resistencia del verbo en la "Aldea Global" digital.

Berretización de los rituales, que les llamamos. Trocamos una realidad rica en significados por este vacío de movimiento epiléptico.  Por analogía a Auge en lugar de "no lugares" -valga la redundancia- estaríamos pensando en "no tiempos", si asumimos la ecuación einsteniana.
PC en los ochentas, eran otra cosa muy distinta a Personal Computer.
Levy Strauss fabricaba conceptos y no jeans.
Honor: “Fulano me debe dinero, que él te entregue lo que crea correcto”3
Nunca el peón se come al rey. Divididos.
La JP era gloriosa, no esto otro, mucho menos una marca de wisky o jeans.
Solidaridad, caridad, amistad y todos esos sustantivos abstractos en demasía, terminados en AD4, significaban actitudes, la gente las usaba y a través de las cuales hacía un mundo mas deseable de ser vivido, antes que nombres de AFJT o medicinas prepagas, a lo que parece aludir todo últimamente, simples marcas para un buen logotipo.
Ya casi ni extrañamos esas ausencias del léxico diario, se ha empobrecido en tantos aspectos, en contenido, significado, calidad y cantidad; que no debemos extrañarnos del borrado de ciertos sustantivos y verbos, caros a nuestro espíritu sensible.  

Años atrás -tal vez quepa decir décadas- la revista La Maga hizo un trabajo peridístico en el que llegaba a la conclusión que el porteño medio se comunica con su entorno con un léxico de no mas de quinientas palabras. 

¿Es que se ha vuelto anacrónico el uso del verbo?  ¿Asistimos a la llegada del universo del gif animado, la meme, el clip?
Sisoco García le cantó cierta vez a una señorita –bastante menor que él en edad-, acompañado de guitarra, una canción melosa de cuando ella no había nacido.
“porque la quería, no quiso papeles ...etc” 

Pero al no corresponder a la base de datos de la ternura de ella, mas cercana a "lo arjonezco", no produjo el efecto deseado, léase el enternecimiento necesario para el posterior intercambio de fluidos corporales.
Mas inteligente en estos menesteres, fue Rómulo, que cantaba siempre a las chicas la misma canción, de cuando no había nacido, ni ella, ni él, ni la era moderna.
“Un sueño he soñado anoche, sueñito del alma mía...” y después venía el cordón de seda y las trenzas y repetía el mismo chiste de 
-¡Hay que ser pelotudo para subirse a un cordón de seda, obviamente se va a cortar!
Entonces ellas reían, y el alma se engrandecía en su corazón generoso.
Corolario, nunca cambies la fórmula, observa el ejemplo de Coca Cola, hace mas de un siglo que insiste en la misma fórmula -agua, azúcar y publicidad-.

Y le va bien.

Haz como la gaseosa carbonatada, cien años con la misma fórmula-
En vano los alquimistas fatigaron bibliotecas completas buscando el elemento que diera comienzo al estado patológico del amor, este no era potasio, ni calcio, ni bromuro de cobre. Luego los biólogos lo buscaron por el lado de las hormonas, vanamente, cuando bien sabemos que se trata de un virus, ya que toda patología virósica se cura exclusivamente con cama. Luego vino la clínica psicoanalítica y arruinó todo con aquello de las pulsiones y retruécanos.
"Necesita de hermosura alguien con esa sonrisa para enamorar una mujer" preguntó ella a Sisoco, respecto del divinal Odiseo.  

Y afortunadamente, aun hay lenguajes que persisten, la sonrisa va a sobrevivir al verbo.  Espero.

1 Compañeros, aquellos que comparten el pan.

2 Se ruega no caer en la simpleza de confundirlo con Menem, solo un instrumento mas del Grandísimo Monstruo.

3 Carta de Dorrego a la mujer, horas antes de ser fusilado, aunque también se dice de un gallo que debía Sócrates.

4 Anno Domine, año del señor, pareciera se usaban hace mucho(ísimo) tiempo.