22 feb 2019

Vacaciones en Nono - Enero de 2019



“Y no era peor que otras vidas”
Julio Cortazar

Vivimos en un mundo colonizado por malos bichos agazapados en los lugares menos pensados, porque -convengamos amigos y amigas- es cómodo y casi justificable imaginar al odontólogo sádico con todo ese instrumental de la santa inquisición a su derecha, pero no al heladero o al recepcionista del hotel.

Primer y Gran Error, el heladero bien puede calificar en esta categoría.  Lo entiendo, muchas veces tiene razón.  Paso a justificar el argumento anterior, para ello nada mejor que los ejemplos.

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Primer caso: el propietario de la Hostería un tercio de estrella, les habla a sus pasajeros en un proto-portugués, aprovechando que vivió un par de años en Pipa o Arraial de Ajuda, o meses.  

O eso dice.  

Parece un acto de amor a simple vista, para que a estos clase media aspiracional, el aterrizaje a esta capa social inferior les duela lo menos posible.

-¡Olha rapais! -Ordena señalando con el dedo el horizonte artificial- vocé tein...  que minha Mai  ...

Mide las muecas de los rostros, asiente, duda, mientras acompaña las palabras con movimientos ondulantes de cintura, para simular brasilitud.

-Na rua Das Chilampis -Acompaña el discurso con la cabeza autofestejándose el chiste sin reírse- vocé vai trocar reais u soubechi.

Ni la sintaxis, ni la fonética, ni el motivo son correctos. Nada es correcto, en honor a la verdad.

El huésped sospecha algo.  El mal bicho anfitrión juega con algo de ventaja, ya que leyó algo de Lacán.  No somos otra cosa que intentos inútiles de comunicación.  Botellas lanzadas al mar.  Mal bicho.


La plaza del pueblo exclusivo de calles de tierra (polvo, casi talco en realidad) en Traslasierra es la tramoya de nuestro segundo acto.


Plaza llena de artesanos con buen gusto.  Excelente.  Podemos notarlo en los "Ahh" levemente aspirados de las señoras que pasan.  Suelen acompañar el verbo con esporádicos levantamientos de cejas.  Tocan prendas de vestir, o quedan embelesadas frente a una fuente cerámica, odorizando la prolija la plaza, al ritmo de su pausado paso legislativo y perfume de freeshop aeroportuario.

Los menesterosos inmigrantes sociales aterrizan de la capa inmediata superior.  Estacionaron
a cinco cuadras sus vehículos de combustión interna, que por comodidad narrativa llamamos simplemente autos.   

Treparon subidas interminables, seguidas de bajadas y curvas también interminables, arengando críos por ahorrar cien peso de estacionamiento medido por "naranjitas".  

Sospechan -y para ello tienen un olfato único- que orbitan la plaza, esos malos bichos de chalecos anaranjados.   Dueños estos últimos de una paranormal capacidad de saber cuando dinero cargan los conductores en las billeteras, pero una mayor capacidad deductiva, la esperanza de poder sacárselos a cambio de la pantomima del señalero aeroportuario, pantomima que tranquilamente merece un capítulo aparte.

La actuación del mal bicho del chaleco anaranjado consisten en mirar el horizonte, mano derecha en algo cual tiro libre indirecto, simulando la existencia de tránsito en un pueblo en que el parque automotor no supera la decena de unidades, seriedad en el rostro, profesionalismo, esto no es para cualquiera.

Al pedestre grupo humano continúa su derrotero en la felicidad del ahorro, puesto que sufren de un fenómeno acorde a los tiempos del neoliberalismo, la iliquidez.  Les impactó de lleno en la línea de flotación, pero reprimen el aparato cognitivo como sugiere el rápsoda Homero en la Ilíada: "porque la negra pena brota". 

Cierta inexplicable sobreestimación del Yo, hace que asuman similitudes entre Brochero y Buzios, seguramente debido a la “B”.  No estoy seguro. La salinididad del agua difiere.  Bastante.

Difusa categoría intelectual, otorgan demasiado valor a la al deseo y la fe en ello, esto hace que otrora aceptaran falacias del tipo:

-El que depositó dólares, recibirá dólares, because one peso is one dolar in the money basket when the economist is not wrong...-

La misma misma inexplicable Fe, forzó en el matrimonio la aceptación de las palabras del mal bicho bancario, cuando el último sugiriera "La posta" de los créditos UVA, fe esta que no les permitió escuchar correctamente cierta homofonía con: "Bosta".

Posiblemente colaborara en esta fe, detalles estéticos en el ejecutivo de cuentas tales como: el planchado impecable de la ropa, la manzanita del teléfono, el movimiento ligeramente afeminado de las manos, la sonrisa tirahondosa a la señora y el logo de Tommy en la camisa.  

Pensamiento mágico.  Creo y deseo que asi debe ser y será.  Rezo para que así sea y será.

-Este año, está claro que los sueldos le van a ganar a la inflación-  Soltó exageradamente al pasar el mal bicho al que, posiblemente quepa aclarar, el banco abonó buenos bonos por colocar créditos UVA.  
 
Nunca mejor utilizado el verbo colocar.

Es lógico y esperable adivinar el origen de la FE del oferente crediticio. Tal vez sea un poco mas complejo indagar la fe de los tomadores del mencionado crédito.
 
Teorías hay por mile: El agua.  Mamadera fría en la lactancia.  Sexo entre consanguíneos.  las antenas 4g. 

Ya en la plaza, los adultos del endeudado grupo familiar, cabecean al pasar frente a los lánguidos, leídos y predispuestos artesanos con el latiguillo: “estoy mirando” que utilizan a modo de punto final de la oración al escuchar  
 
-min Cient lams imcmil ... pesos.   O algo así.

El agregado del vocablo mil al terminar la oración, oficia de acelerador del paso.

Cierto extraño acto reflejo, fuerza a mamá hacer el cambio mental a otra moneda, solo para recordar tan noble actividad, fuera de lugar y tiempo.   

Si fuera una psicopatología podría llamarse Bulimia Salarial.  Asume tener una billetera mucho mas gorda de la que tiene, o billetes con mas ceros.

- ¿Cuanto cuéesta...? -Conato de diálogo de transeúnte femenino seguida de críos hacia el artesano, simulando el brasuñol ya que alguna porción encefálica aún entiende está en la Rúa das Pedras-

- ¿Buenas tardes, como le va? -Corta en seco artesano, recordandoles a los pequeños que hay que saludar, con dicción y sonrisa de multinacional de agrotóxicos, ya bajando un par de escalones la voz- Mdmisimhhs MIL, contado.

La mujer solo señala otra pieza en telar.  Algo inteligente en su yo hace que reprima abrir nuevamente la boca, como en final de materia para la que estudió un día antes.  Se que hay malos bichos que hacen eso.

El artesano baja la mano que sostiene una novela de Graham Green en inglés, ajadas tapas de libro de segunda (posiblemente quinta) mano, los escanea desprovisto de pasión, merced a su condición de mal bicho intelectual.

Algo de asco se guarda para si, reconozcamoslo, les adivina el algo en el andar o las palabras.  Simple exceso de exposición a la TV de aire, concursos, "Correcto", "Bailando por algo" o esas cosas, todas juntas.

La mas pequeña del grupo humano da cuenta del desprecio y lo absorve.  Pasa totalmente desapercibida a los adultos, cruza miradas con el artesano, cual reptilianos en proceso de recuperación, pupilas que chocan y se repelen, como polos de imanes.  Como si se conocieran de Reptilianos Anónimos.

La pequeña fue la única que leyó placas buscando fechas y relacionándola infructuosamente con la arquitectura en el frente de la iglesia; el resto, solo postéa, posa para selfies, instagramea o carga historias a redes donde debe ser visto.

- Esto explica muchas cosas- Sugiere en estos casos el divinal Sisoco García, hombre probo. 

Ponen proa a la Heladería Artesanal franqueada la deshidratada calle serrana.  Quinientas -tal vez algunas menos- personas en diez metros cuadrados, explicable, tal vez, en la existencia de un aparato de aire acondicionado.  
 
¡Encendido!

Muchos de los apostados, miran el Televisor, que -tal vez valga aclarar- no los mira. 

Pasados unos minutos, nombran el número en la mano del papá de seis gringuitos de publicidad de calditos para sopa.  Publicidad de esas de la tele o en la revista del diario del domingo, de los que pueden pasar perfectamente desapercibidos en Austin, Texas, no en Córdoba.

-¿Que gustos? -Pregunta el mal bicho detrás del mostrador, después de establecer contacto visual con la flaquita inteligente, de muy extraña belleza ominosa, propia de película de terror clase "B", que sabe dar tratamiento muy concreto a “presiones oculares” y sonríe ejerciedo tan noble capacidad.  
 
Le chupa un huevo la cara del helader o a la malbichito.
 
Se lo hace saber también con la mirada.  Entiende que puede dar por terminado el scaneo y decide derretirlo.  Heladero declara perdida la batalla y mira hacia otro lado. 

-Otro reptiliano inmune al derretimiento, ..chisumadre -Piensa y se reprime- 

Este mal bicho femenino pequeño y hermoso, solicitó via una APP en el iphone a Santa Clauss directamente, viajar a Disney y fue muy clara, no la realidad que le toca a modo de vacaciones.  Una plaza de hippies hidrofóbicos, en lugar de Mickey y Minie.

Hemos creado una generación de mini monstruos tan egocéntricos como inteligentísimos, destinados a gobernar en breve este planeta, que nos eliminarán como carga innecesaria y costosa.  Posiblemente sea lo mas correcto.  Lo se, lo vemos en sus sonrisas de cinco años cuando nos hablan.  Liderarán esas malvadas huestes, niñas como esta.  Mal bicho de tercera categoría, en acto y malísimo bicho en potencia por parafrasear al estagirita Aristóteles.

Por simpatía, los masoquistas empatizarán con el heladero, que escucha los chistes de la clientela, los comentarios del Televisor, la escasa atención que recibe el monólogo de un pequeño que insiste con una única e insistente frase:  
 
-Papá, caca
 
En segundo plano, perfectamente audible y entendible al oído desnudo e indocto en paternidades.

Difícil no evaluar seriamente la opción del suicidio, agregamos a esto la triste conclusión a la que llega no menos de veinte veces al día el mal bicho heladero:

-Hace veinticinco minutos que están. ¿Podrían haber elegido, que se los impide? ¿Porqué miran el Televisor? -Está en todo su derecho de pensarlo y esgrimir el fusil de asalto soviético AK47 Kalishnikov-

Afortunadamente para la salud de todos, reprime esa opción y elige una mas sublimada en términos psicoanalíticos.

Ocurre, lo sé, en todas las heladerías, en todo el planeta, en todas las latitudes e idiomas.  Es ley.  Nadie, repito nadie elige el sabor de su helado antes de su turno en la fila.  Debemos asumirlo como una patología mas.

- ¿Que tiene el Sambayón Granizado? -Pregunta una del medio del grupo, diez años temporales, pero mucho mayor IQ que la madre.  O el padre. O la suma de los IQ de ambos.

-Tiene Sambayón y granizado.  Principalmente -Responde el joven golpeando la tapa metálica y se silencia el salón-  Levanta las cejas y responde al “buen día” que dice la pareja que entró siendo ya la tarde, agregándole un:

- La puerta.  El aire.  Gracias.  Mmnndía-

Mantiene cinco conversaciones coherentes con cara de sota de espadas.  A la nena, al que preguntó por el telecentro, a la jefa que le dice que no trajeron Sambayón Granizado y a la pregunta ¿Gol de quien? de alguien con casaca plástica del ascenso, conurbano, zona oeste, recién llegado de recital del indio, a lo que responde con sonrisa rara cercana a:

-Es como si me preguntaras por la masa y el spin del Boson de Higs -Reprime la respuesta no sin un esfuerzo sobrehumano.

Mientras tanto, el pichón de reptiliano femenino responde:

-Ah! entonces, Menta con locro, banana split y sambayon granizado-

-Te cuento los gustos que quedan, principalmente -confunde gustos por sabores- enumera cuarenta, sin olvidar el advervio de uso universal principalmente, con el que pareciera deben terminar todas frases del siglo XXI-

Levanta la voz y modula palabras a la usanza de maestra nivel inicial, en un intento inutil que el resto escuche.  Algunos escuchan, alguno presta más atención al partido en segundo plano.  Nadie a sus respectivas parejas. Otra categoría, al menos riesgosa de malos bichos.  Ni a los niños.   El setenta y cinco por ciento mira alguna red social en el celu.

El voluminoso papá quita un prócer de la comodidad de la billetera, complicada actividad por convivir con crío de un año a upa, por tratarse de un ser humano con la cantidad normal de extremidades y no un dios védico.

Intuye, duda poder simplificar la transacción con la de débito, pero también intuye el contenido de esa Caja de Ahorro Prestige Enforcement, o Infinia Mega, o Emperador Black, o Diamond Enlightentment, o algún otro nombre que la haga parecer corpórea.  Ilusión excesiva que ese banco (al que solo nombran solo por siglas en inglés EI TI YET LAG), vaya a existir más adelante, al día siguiente por ejemplo. 

El heladero multitarea entrega los últimos dos helados al padre que sostiene el crío y la billetera, ya haciendo malabares.   Ninguno de la tribu reclama su cucurucho porque están cagándose a trompadas, como corresponde a niños sanos y fuertes.  Antes que el padre inicie el viraje para entregarlos, en un mismo y único acto, recibe del heladero dos billetes de diez pesos y cuatro de cinco pesos.  Billetes que en algún lejano momento fueron de papel. 

Los próceres y paisajes no guardan la simetría arriba versus abajo, invisible al señor, pero que molesta sensiblemente a la mamá algo TOC, que observa la billetera en segundo plano y hace un tirón de cuello a modo de tic involuntario.  Tic, Toc, Tic, Toc.  A la espera que el marido guarde el dinero.  Cada milisegundo sin que ingresen los billetes, agrega tensión innecesaria.

La magia ocurre, lo sé.  El mal bicho detrás del mostrador heladera, esperó por este momento todo el día.
 
Mamá espera que entren los billetes, papá un milagro que colabore en que no se caiga el crío, el heladero espera terminar con los quinientos clientes, alguien esera que terminen de acomodar la barrera en el partido del ascenso.

Afortunadamente para el mal bicho heladero, la imagen pelotudo voluminoso llenando billetera con dos helados en la mano, se repite no menos de diez veces al día.  Con niño en brazos, es un adicional invalorable.  
 
Ninguna obra de teatro de Carlos Paz le llega a los talones.  Este pibe es un mal bicho de los buenos.

El espectáculo premium sucede, ES, al caer uno de los sabores. 

- ¡Gol! Gol.

No, No es en el partido.  Estoy simulando la alegría del heladero.

El enjambre neuronal del gordo entra en crisis.  De las importantes, como cuando llega el resumen de Master Preference Black cuteandpaste.  

En mili segundosp lanifica, hace una pausa, actividad cortical importante, evidente incluso al ojo indocto. Transpira litros por cada uno de los blandos, blandísimos billetes.  Busca auxilio mirando hacia atrás, nadie le sujeta el pibe, la madre está entusiasmada administrando el reparto de sopapos generosamente, ante la mirada inquisidora de una vieja hiper coqueta en segundo plano.  Mucha tensión.

Ella leyó por esos días, en la Cosmopolitan o el suplemento Viva, que está bien un soplamoco de vez en cuando al párvulo y anda aplicando la poco confiable teoría cada vez más contenta.  Motivada seguramente en la tensión libidinal por falta de sexo.
 

Duda papá en soltar el pibe al suelo, lo apoya, deja la billetera en el mostrador, sabe que está el carnet de conductor y teme por eso, estima inconscientemente los consumos del día.  Desestima la denuncia de extravío. Todo ocurre en nanosegundos.

La inteligente se apiada del neandertal y toma los dos cucuruchos.  Ella se sabe un error del señor nuestro dios en ese hogar, ve aflorar dejos de una mueca de desilusión en el rostro del heladero.  Reptiliano junigran.

Papá entrega a Mamá con miedo al más chico y guarda a medias los billetes. Los empuja.  Teme recibir un sopapo el también.  Lo merece.  Lo sabe.  Ambos lo saben.  Lo necesitó de niño, ahora es tarde y al pedo.  Mamá demora unos segundos mas en desestimar el sopapo a papá.

-No, crema del cielo y apio no lo hacemos más -Dice el heladero al nieto de la señora culta ya en tercer plano, fuera de la composición de la foto, confundido con el partido del ascenso que ve con un tercer ojo budista-


Por algún milagro inexplicable del universo, nadie muere y la familia semi funcional abandona la heladería.

En la plaza se sientan a ver el payaso, mamá separa a los pequeños beligerantes con el famoso sopapo parietal, mano abierto, tangencial y despeinador.  
 
Cruzan a la plaza, proeza que empequeñece a la guerra de Troya, Elena, teucros y aqueos, etc.

Una importante ecuación inconsciente, con la complejidad de cubo rubik, se lleva a cabo en el intelecto de los adultos, escapar lo suficiente de la primera línea de sillas plásticas, pero no tanto como para no escuchar al payaso.  Como la paradoja de la carrera en la que gane el quinto.

El nuevo mal bicho, el payaso, suelta un par de obscenidades a medias, que pasan desapercibidas producto del bajo coenficiente intelectual del público o el escaso valor del importe que piensan dejar.

La nube humana intenta despegar un minuto antes de sospechar la aparición de la palabra gorra en el discurso del artista callejero.  Y no por miedo a la “Yuta”, precisamente.

No cuentan con que nuestro mal bicho payaso, tiene un "speach" más largo que el espectáculo para -intentar al menos- correrlos por el lado de la vergüenza.  Lo pone en práctica.   ¡Pobre iluso!  Agrega chiflidos de llamado de taxi.  Tampoco  sirve.

En poquísimos casos da resultado, el intelecto medio es excelente.  A algunos los corre con la gorra y tampoco se dan por aludidos.  

Este taget puntual confunde "A la gorra" con "Gratis de la tercera fila para atrás".

Pero el payaso vive de esto y alguien que también vive de esto es su mejor herramienta, la payasa, de escasa a nula intervención escénica hasta ese momento.  Acá entendemos la función de ella.

Ella pasa al centro de la acción, con precisión militar que hubiera sido la envidia de Anibal, Von Clausewitz y Sun Tzu juntos, rodeando en movimiento de pinzas a la infantería que intentó una retirada medianamente honrosa.

Cercado entre las fuerzas enemigas y el orgullo, el Homero Simpsons de cabotaje no encuentra mejor salida que tomar el dinero sobrante de la heladería, que en realidad no terminó nunca de entrar a la billetera, predestinados a no ser, entregárselos a la inteligente del grupo, la que tiene roto el medidor de la vergüenza.  Esta toma con una mueca de asco los cuarenta pesos y los lleva a la gorra de la payasa entre índice y pulgar, el resto de los dedos abiertos en abanico. Asco que pareciera virósico, porque la payasa es automaticamente contagiada.

Como un bucle FOR en programación, estas escenas se repiten todas las tardes de verano, cualquier parecido con la ficción es pura casualidad.

20 nov 2018

La Paradoja de Casero

Si fuera profesor de filosofía, elegiría este ejemplo para explicar la paradoja.

Paradoja proviene etimologicamente de PARA DOXA, algo que está enfrentado, peleado con la opinión común.

Muchos ejemplos de paradojas nos muestran la imposibilidad de viajar en el tiempo y matar al abuelo.

Hoy asistimos a un RockStar pidiendo que la gente no cante la canción preferida desde hace dos años, que menciona a la mamá del presidente, poniendo en duda su buen nombre y honor, y que se popularizó en el hashtag #MMLPQTP cuando un rocker que se precie, debe partir al menos del descontrol, anarquía y la oposición al poder.





Es al menos cómico.

Podemos preguntarnos por ese público que pagó su entrada para poder cantar el "Hit del Verano" y no lo dejan.


El otro caso en cuestión es aún mas paradójico.


Alfredo Casero, que hace un humor inteligente, pretende dirigirlo a un público o para utilizar palabras mas marketineras, un "target" poco inteligente, al decir del marketinero gurú de Cambiemos, Jaime Duran Barba en su clásico libro "El Arte de Ganar"

“El electorado está compuesto por simios con sueños racionales que se movilizan emocionalmente. Las elecciones se ganan polarizando al electorado, sembrando el odio hacia el candidato ajeno… Es clave estudiar al votante común, poco informado, ese que dice “no me interesa la política”… El papel de los medios es fundamental, no hay que educar a la gente. El reality show venció a la realidad…”

Duran Barba no está hablando de TODO el electorado, sino de SU electorado. 

"Para un analfabeto, todos los libros son iguales" Dice Dolina.

Alfredo Casero, como La Beriso, están gatillándose un tiro en un pie, porque el target al que apuntan con su producto "artísitco" está del otro lado de la grieta.  Porque la grieta es estética.

El público que va a entender sus chistes, es distinto al que festeja a Miguel Del Sel, como dice El Indio, "Estas llamando un gato con silbidos"


19 jul 2018

Ridículos


Ridículos

La derecha recicla periódicamente su catálogo de personajes que rayan el ridículo. 

A simple vista, pareciera que lo hace para que riamos, como sugiere Homero en la Ilíada: "Los dioses traen penares a los hombres para que tengan motivo para cantar"

No es casual, no hay que caer en su trampa. El mismísimo Goebels lo anticipaba: “Deben hablar de nosotros, aunque sea mal, criticándonos, pero algo deben decir”

Goebels guionaba -para quienes no lo recuerden- a un vegetariano, que no había probado el cigarrillo ni el alcohol, artista plástico frustrado y cuyo lema era:

- "No fumadores, seguidme"-

No es inimaginable una estrategia en la elección de estos impresentables.

No hace falta una herramienta de medición intelectual muy sofisticada, solo una inspección ocular nos llama a sonrisas culposas, porque nuestros padres nos inculcaron que no hay que reírse de los estúpidos, del color político que fueran.

En este muestrario resaltan varios hasta llegar a la platónica perfección, la pedorrada en su expresión mas acabada en la persona del presidente #MMLPQTP, con su bailecito en El balcón y su “de repente, pasaron cosas”.  

Esto fue escrito en 2016 y da vértigo ver la cantidad de agregados de este psicópata mal medicado y su vice presidenta incapaces ninguno de los dos de hilvanar una frase y hacer entendible su explicación a un tercero.  Aludiendo constantemente a metáforas difíciles de entender de ríos, montañas, mares, tormentas y luces al final de túneles. 

Juli, de 4 años es mucho mas locuaz que ellos. Ambos.

Recuerdo el primer ridículo que llega a mi recuerdo, el Capitán Ingeniero Álvaro Alsogaray.
Ya el doble título nos anoticia de un indicio de pelotudez importante, hasta que un día se levanta y sugiere que debemos “pasar el invierno”.

Sí lector desprevenido, esta frase famosa pertenecía a este ridículo.

Si bien el orden es aleatorio, lo sigue su descendencia, María Julia que prometió sanear el riachuelo en mil días. Lo mas interesante de esta piba es que recibió dinero público -mucho- para hacerlo y se fue a Las Leñas a hacerse un set fotográfico semidesnuda, lo que acarreó graves problemas de erección en la población masculina de nuestra amada patria. Tal vez este sea su pecado mas grave.

Descenso brusco en la tasa de embarazos argentinos durante años por una tapa de revista de todos los kioscos.

Ambos conservan ese aire de superioridad conservador (sic).

Parte de la ridiculez de la derecha, es que ninguno de estos individuos reconoce abiertamente ser fascista. Se hacen llamar “centro” por la prensa obsecuente. Algunos hasta llegan a llamarse socialistas.

De hecho, el nombre técnico del nazismo era nacional socialismo.

Esta gente, como grupo humano o como individuos, por lo general, tienen un pasado milicoide, un paso por los cuarteles, como Aldo Rico. Si, aquel mismo Rico que calificaría de payaso del ejército por hacer pelear a su tropa en subida, de noche, enfrentándose a si mismo en Ganso Verde; sabiendo que los ingleses los esperan con visores infrarrojo en la cima.

Todo lo contrario del libro de Tsun Tzu.

Es llamativo como resaltan la virtud de la limpieza y el orden en sociedades foráneas.  Hay algo de TOC ahí.  Además de la pelotudez.

Payaso le cabría si no hubieran muerto niños de dieciocho años. Si lo pensamos bien optamos por imbécil mal nacido. Ya carapintada es sinónimo de payaso. Otro carapintada era Mohamed Alí Seineldin. El circo completo.

Había un diputado de la UCD cuyo única virtud había sido ser cabo o sargento de la policía, como Adolf. El diputado Albamonte. Este correspodía perfectamente con el arquetipo del patético.

Este impresentable levantaba la voz para argumentar una pelotudez, como Milei; tal vez en la creencia la voz alta le da validez como en los cuarteles y sin la peluca.

Pinti decía que los argentinos en el counter del aeropuerto de New York gritan pensando que con el inglés de tercero comercial y hablando fuerte "zafan", pero los gringos terminan cagándote a tiros -y todos los que tenes alrededor- porque su actitud corresponde perfectamente con el entrenamiento que le dieron para reconocer una célula del Estado Islámico.  

Siguiendo ese hilo de pensamiento es posible que estos estúpidos crean que gritando imbecilidades se convierten en genialidades. "No se inunda mas", por ejemplo.

Otorgan demasiado valor a la voluntad, propio del Pensamiento Mágico, y confunden querer algo con hacerlo en los hechos (SIC)

Había un comisario cuyo pasatiempo era usar a los detenidos de "sparrings involuntarios", con las manos atadas, Patti. Posiblemente Patti, provenga de Patético, pero para nada gracioso.

Eso no es lo peor, la gente lo votó para intendente. Lo triste no es que lo votó por desconocimiento de esto. Los votantes lo supieron siempre y están de acuerdo con la tortura de un detenido.

Lo aterrador es que Cambiemos mató gente por la espalda pero eso no le quitó un solo voto, y si lo hizo la disparada de DOLAR.

De Narvaez tiene una sonrisa que por si sola lo coloca en el top ten del narco patetismo.

Palito Ortega era otro patético, no porque lo veamos a la distancia con los ojos de Violencia Rivas, no me jodan, nació patético. La sonrisa de mamá y nos parece patético Arjona. Por lo menos Arjona no hizo una sola película pro milicos.

Palito después demostró quien es cuando fue gobernador de Tucumán.

Casi me olvido de un patético, Francisco Franco. No solo su figura era risible, el título me mataba: “caudillo de España por la voluntad de dios”. ¡Negame que es una joda!

Susana Gimenez simula muy bien su patetismo, no es ninguna estúpida, pero su discurso pro pena de muerte es coherente con el personaje de “rubia pelotuda”, no con ella que es la única inteligente de todo esto conjunto apto para la carcajada. Mirta Legrand ya es otra cosa. Es inteligente y elige ser fascista.

Por ahí a Mirta le quepa una disculpa. Solo si aceptamos la premisa que sostiene que nos derechizamos con la edad.

Los nuevos fachos son hermosos, el cocinero Martiniano y Miguel del Sel pronto van a estar en las marquesinas de Mar del Plata.

Nos equivocamos muy mal en menospreciar la imbecilidad, parece ser una máscara. Si Del Sel no calificaba ni pa peor de Los Midachis, que eran un grupo que contaba chistes de estudiantes secundarios alcoholizados.

Había un obispo en Córdoba que en cada oración ponía “en la caridad de cristo” como si fuera una coma. Alto bancador de dictaduras.

Si asumimos un podio de los mal nacidos y colocamos ahí a los torturadores ¿Donde colocaríamos al que vendía los muebles de los desaparecidos? El chiche Araoz.

Hace poco inspeccionando “la mesa” de una de esas librerías de cadenas, veo un libro muy interesante titulado “Fuimos todos”, firmado por el Tata Jofre, adivino la intención. Estos infames quieren equiparar su culpabilidad en este resultado de país conmigo. Lo mas interesante es que provenga del tipo que capitaneaba a los servicios de inteligencia -de por si una entidad discutible- del gobierno mas discutible de la historia argentina.

Un verdadero Ginnes.

Error Tata. Ninguno de mis cercanos tuvo nada que ver con vos
Ninguno de mis hermanos, tíos, padres, amigos, vecinos. No tengo nada que ver con vos.

Mario Pereyra sacó un programa en la Tele que duró -afortunadamente- poco, después de décadas de radio. ¿Quien aparece en el primer programa? Luciano Benjamín Menendez. Parece una joda. No lo es.

Había un Peladito de ojos cocainómanos, que nos contó que regaló el país por nuestro bien, pero como lo decía en ingles no lo entendimos.

Decían que los españoles lo iban a manejar mejor que nosotros. Porque eran europeos. Nada sospechamos, ni siquiera nos dimos cuenta que los gallegos son tontos en los cuentos, poco van a saber de manejar líneas aéreas y empresas petroleras.

Un enanito de patillas lo acompañaba, hacía de villano tonto, como en Abot y Costello. Ni vergüenza daban juntos. ¿Sigue pareciendo joda no?

Cuando nos despertamos de esa borrachera descubrimos que poco quedaba de aquellas imágenes de país que esos mismos ridículos nos obligaron a amar al ritmo de “La avenida de las Camelias”.

El ministro de medio ambiente se disfraza de arbol y ante un incendio reclama "oraciones".  Esto es poner a prueba nuestra capacidad de tolerancia al ridículo.

¡Lo curioso es que no le llame la atención a nadie!

La vice presidente, Gaby Michetti, el día de las elecciones le roban una fortuna en efectivo, que pertenece a una fundación -argumenta- que nunca emitió una factura.  

Nosotros vemos reciclarse esa masa donde aparecen Massott, Lilita, Negri, famoso por inventar el saludo a la nada en la Peatonal de Córdoba; el diputado Olmedo, argumentando que la inflación y el FMI nos vienen bien para limpiarnos el sarro de las muelas. Son unos malnacidos y ¿nosotros estúpidos?

Mi reconocimiento a estos estrategas que supieron convertir su patetismo en una fortaleza, un arma.  Que sigamos discutiendo su -aparente- imbecilidad y no la fuga de capitales mas grande de la historia.

Ultimamente me llama poderosamente la atención la cantidad de seguidores que tiene un canal de youtube "Milei Presidente", 231 mil.  

Presten especial atención a las cabelleras de los fachos, Milei, Melconian, Alsogaray, algo a mitad de camino entre la ridiculez del Joker y la canchereada de Hitler.
 

La canastita de la ducha



Image result for leyendas en envase de shampoo

Escuchaba ayer a Joaquin Sabina cantando “Y no perdí una hija, gané un cuarto de baño” y me puse a reflexionar sobre el significado.

Sabina no es de los mas crípticos, no es Spinetta. Tampoco es Arjona.

Claro. Las mujeres de la casa -pensé- se apoderan, se adueñan, del canastito de la ducha. Mi amigo Sisoco, creyó que poniendo una canastita adicional, solucionaba su problema de “espacio vital” al mejor estilo Hitler.

Error, si pones siete canastitas en la ducha, la población femenina del hogar, que va de uno a N individuos, va a apoderarse del 9.5% del total de las canastas, es ley. Dejándole al/los masculinos el 5% restante para la afeitadora descartable de 6 hojas y ese minúsculo resto de jabón blanco que llegó -suponemos- para ser jabón para ropa interior, pero que sufrió una curiosa metamorfosis a: shampoó, crema de enjuague, crema de afeitar, jabón de tocador y treinta usos mas, tan nobles como extraños.

El solo pensar una incursión en el otro 9.5 de el/los canastos ya mete miedito. Se me hace como asomarse por una puerta a un escenario no conocido del Call Of Dutty.

Además del peligro de violar la prohibición tácita de tocar los envases femeninos, lo de verdad complicado es leerlos.

Hay una explicación por el lado de los costos. Eso que usa él, que viene normalmente en envases de cinco litros, cuesta veinte pesos, el de ella es un envase de 100 cc y cuesta doscientos veinte. Es comprensible la prohibición bíblica.

Con los cabellos semi enjuagados, con restos porfiados de jabón blanco, el intentar descubrir por sistema braile el contenido de eso que es pote, o frasco, o botella plástica, de formato algo obsceno, es una aventura de por si.

Lo realmente interesante comienza al abrir los ojos. ¡Guau!

La etiqueta -alguna de ellas, ya que tiene no menos de cinco- es prolífica en letras.

El lee beneficios, sitios web, likes de facebook, twitter, teléfonos del call center, advertencias, donde concurrir en caso de ingestión, recomendaciones de expertos, de otros usuarios, vemos que es para cabellos secos, con puntas floreadas, tratados con tintura, pero en ningún lugar dice si es shampoo o crema de enjuague o baño de crema o savia para el cuerpo o cabernet sauvignon.

Hay una confabulación de todos los laboratorios. ¡A mi no me joden!

Uno teme algún elemento corrosivo que entre en contacto con zonas sensibles del cuerpo, del tipo ojos o lugares peores.

Le lectura se dificulta por ingreso involuntario de jabón en los ojos y la pequeñez de las letras.

Descubre el pobre gil la inutilidad del método de lectura elegido, el zigzagueante de izquierda a derecha, la elección de los títulos, la búsqueda de patrones.

Hay un placer enfermo al alcanzar la meta. Un:

- La Tenes Adentro, botella plástica-

De grito ahogado, lágrimas de alegría.

Leer en un rinconcito, pequeñas las letritas, en un color demasiado confundido con el fondo CREMA DE ENJUAGUE.

Justo cuando una de esas femeninas de la casa grita de la cocina:

- Sisoco- ¿Estás bien?

Sabemos que imaginan que hacemos lo que Kevin Spacey en la primera escena de American Beauty, por lo que contestamos un Bien con la mejor voz que podemos producir entre la lluvia, el jabón y los sentimientos de indefensión mesclada con alegría.

Quedan no mas de treinta litros de agua en el termotanque, una variable que no pierde el bañohabiente, en ningún momento de vista, a pesar de realizar múltiples tareas simultaneas.

Da vuelta el envase de la crema de enjuague y da con el segundo universal antropológico de los cestitos de ducha. El ochenta porciento de los envases están vacíos.

Es mas, hay una tendencia a hacerlos cada vez mas grandes. Creo que hay ya damajuanas de crema enjuague. De existir estos, también estaría uno vacío al borde de la ducha.

En esa inspección bastante a disgusto, totalmente improvisada, en la convicción que al termotanque le quedan veinte litros para el enjuague, hay quien descubre crema de enjuague para cabellos que no corresponden con ninguna de las tipologías del hogar y comienza otra paranoia: La patadelanez.

La economía mundial ha hecho un giro a la producción de mas artículos para el exterior que para el interior.

Una inspección ocular por el super o el hipermercado nos anoticia de los dos metros cuadrados dedicados a los dentífricos versus los sesenta destinados a los cabellos.

Nos convencieron que el cabello es treinta veces mas importante que los dientes. Creen que somos pelotudos. Nosotros también.

Hay un giro a lo exclusivamente estético, imagino un diálogo en el super con un envase en la mano

- Boludo, esto tiene Aspartamo-

- Si -Responde el interlocutor- ¿Y que tiene?

- Es cancerígeno -Continúa el primero-

- Ok. Pero no engorda-

Creíamos, erroneamente, que era una característica exclusivamente femenina, por aquello de “La sociedad de consumo” de Baudrillard. Pero el capitalismo ha multiplicado el poder de fuego, al intercambiar las “necesidades” ahora vemos canastos de baño inundado de productos estéticos para el varón metrosexual, que se precie de tal.

Hasta hace no mucho tiempo, había sectores arquitectónicos del hogar destinados a almacenar cosas destinadas al interior de los organismos.

La Despensa, era un resabio de la épocas en que la guerra era una posibilidad real.

Otro sector topológico de un hogar era la biblioteca. Una casa sin biblioteca es como un “Rio sin puentes” al decir de Vinicius. Imagino un comedor sin una biblioteca y siento pena, como de desnudez involuntaria.

Ustedes podrán argumentar que no hay mas guerras y que toda la información ahora esta online.

Yo soy de la vieja guardia, prefiero verlo al backup. Prefiero la tranquilidad de ver las latas de tomates apiladas y los libros a la vista. Puede que no vengan guerras a corto plazo, pero le tengo un miedo bastante fundado a que toda la info esté en manos de google, facebook, yahoo.

Leì en 1984 de Orwell que aquel que maneje el presente, maneja el futuro y el pasado. El ministerio de la información donde trabaja el bueno de Smith.

Infojus esta borrando el trabajo de años, tal vez décadas. No estoy tan loco. Sabemos que las derechas siempre fueron afectas a incendiar bibliotecas. El emperador que unificó los nueve reinos de Qin (China) según Borges, ordenó borrar toda la historia para ocultar la infamia de su madre. La corona española y la iglesia católica, quemaron la biblioteca de Tenochtitlan, porque sus libros contradecían las enseñanzas de Jesús, los romanos, la de Alejandría donde se acumulaba todo el saber antiguo.

Las nuevas autoridades de Infojus están “quemando” el pasado, porque los incrimina en causas penales y en bombardeos de plazas públicas. Al ser una biblioteca virtual, el humo también es virtual, no se ve. Pero la información desaparece lo mismo.

Mientras tanto, nosotros nos preocupamos por el cabello seco y por la grasa acumulada en el abdomen.

17 may 2018

Los nuevos paradigmas

Redes Neuronales, AI y las digresiones de la mente




Días atrás di por casualidad -si es que existe eso que llamamos casualidad- con el cuentro “Tlon, Uqbar, Orbis Tertius” de Borges. 

Posiblemente -a los efectos estéticos- sea mas interesante pensar que ese cuento estaba agazapado esperando, tratando la temática que trata.  Lo cierto es que ni bien empecé a recorrer esos pocos renglones, volví a experimentar el cosquilleo nasal de los veinte años, por muchos motivos, pero por sobre todo, por ese placer enfermizo que nos produce la lectura -y el arte en general- cuando nos devuelve a quienes somos.  Con un cachetazo.

El arte tiene esa facultad innata, de devolvernos a un sitio familiar.  Por ello es que la canción sugiere: “Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida” y el arte nos empuja a ese lugar preciso, que está dentro de uno mismo pero que pareciera no ser parte de uno. 


Parece difícil de explicar pero es fácil de entender, porque no ocurre a nivel intelectual, sino a otro nivel, más primitivo, el de los afectos.


Un renglón puntual de “Tlon” me llamó la atención hace muchos años y pareciera haber estado dormido hasta ayer:


“La realidad anhelaba ceder y cedió”


Lo interesante es que entre aquella lectura de los veinte años y esta -donde ya pasé los cincuenta- hubo muchas otras, todas condicionadas por esa vara tan alta de la ficción borgiana, por lo que el marxismo, el estructuralismo, Tarantino y Piazzolla solo complejizaron esta segunda y más llamativa lectura.
 
Después de Borges, todo pareciera cuesta abajo.


La Mentira como modus operandi

Me da vueltas por el cerebro -o eso con lo que pensamos que pensamos- desde años: la sospecha de la falta total de inocencia -por parte de los adultos- hacia toda esa prolija preparación a la mentira, esa introducción “piadosa” hacia el engaño sistemático al que es sometido el cachorro humano, desde el “ratón Perez”, “El conejo de pascuas”, los “reyes magos” y sus camellos, la “cigueña” y toda esa ridícula fauna mitológica que pobló nuestra niñez, que ni es piadosa, ni es casual, como tampoco “es cielo ni es azul”. 

-Lástima grande no sea verdad tanta belleza. -Como sentensió el poeta-

Porque -convengamos- no era para llevarle una torta a la abuelita, que la madre la despacha a caperucita por el bosque, ni Hansell y Grettel se escapan también -oh casualidad- por otro bosque. Burdas mentiras que camuflan el oscuro método de control poblacional durante el medioevo, camuflaje bastante más agiornado al siglo XXI que a la brutal solución de aquel momento.  Algo que lo lleve un poco mas hacia la narración infantil de los Grimm, que hacia el gótico cuento de Lovecraft que en realidad era.


Mentira a la que se acostumbra el adolescente que llega a la edad adulta ya más acostumbrado para tomar como natural cosas como vírgenes pariendo niños, o reyes descendientes de dioses o bancos que honrarán la consigna: “el que depositó dólares recibirá dólares” y no esos bonos al sesenta por ciento de su valor nominal.


Eso que llamamos post verdad, requiere de una toma de posición de parte del creyente, posición esta que lo deja en una desventaja a la hora de tomar decisiones sobre su vida futura.  Si es por verdades absolutas que se cayeron en horas, tenemos para escribir una biblioteca.  De hecho, los bestiarios medievales son muy generosos “citando fuentes” totalmente verificables.  Anfisbenas, Dragones, Mandrágoras, Aves Fenix, y cientos de otros seres de fantasía fueron y documentados prolijamente.

Tanto como las causas penales que desaparecen ni bien el individuo cobra tanto poder que es demasiado arriesgado encarcelar.

Es totalmente indispensable mentirle al niño desde la cuna para acostumbrarlo a la mentira, esto hará que ya adulto crea en el sistema, en que su estado lo va a cuidar, que las instituciones velan por la igualdad, libertad y fraternidad.

No hace falta un esfuerzo intelectual exagerado para saber que nada de eso es cierto.

La realidad se ve invadida de Ficción

Una vez entre a una casa que tenía una ristra de ajo colgada en la puerta de la entrada. La realidad está poblada de ficción de todo tipo.  Tanta escuela primaria y tanto catecismo y tanta capacitación pedorra, nos baja mucho la vara -la que Borges puso tan alto- esa vara de la creatividad y la sensibilidad al arte.  Tanto que nos maravilla “Merli” o “La casa de papel” y el solo hecho de escapar un poco de la norma de estética Hollywood, con su previsibilidad de tensiones, la eltonyonesca musicalización, su exceso de efectos especiales, su estandarización de la belleza y su disneysación de la estética.

Otro foco tan distinto que la música de los partisanos antifascistas nos parece una revolución.  ¿Tan pelotudos somos? Sin quitarle méritos a ninguno de esos trabajos.  La vejez leí alguna vez -o inventé y olvidé registrar- es la pérdida de la capacidad de asombro.  Me molesta tanto la falta de asombro como la falta de esa angustia que produce el arte cuando ocurre.

La preparación para el Arte

Sostengo que el arte, es lo único que justifica nuestro paso por este planeta, es lo que nos conmueve y tratamos que conmueva a los nuestros.  Es lo único que heredamos a nuestros sucesores, con ADN o no. 

Para ser suficientemente permeables al arte, necesitamos una preparación. 


Fuimos preparados, somos preparados.  Siempre tenemos alguien que nos acerca un libro, o una crítica a un pintor, o un cuento de Cortazar donde critica un pintor, que vendría a ser casi lo mismo. 


“Reímos de lo mismo porque lloramos por lo mismo” decía un murguista uruguayo ante un público argentino.


Esa permeabilidad al arte es la que nos va a permitir maravillarnos y conmovernos con la epopeya del Che.  Con esa primitiva necesidad “humana” de salir a enderezar entuertos y proteger débiles.  Asumiendo como humano aquel capaz de sensibilizarse ante el hecho estético.  O lo que es lo mismo, sensibilizarse por la injusticia.  "Saltar la bronca" por el indefenso, como se dice en el barrio.


Pero aquí viene la parte más interesante. Para poder sensibilizarse por el heroísmo candoroso del Che, el individuo debe haber sido conmovido previamente por el candor heroico del Quijote.  Uno es condición y consecuencia del otro, porque seguramente en algún rincón de la formación humano-artística del Ernesto Guevara adolescente, también tiene que haber operado esa magia secreta, cuyo itinerario se inicia en las letras escritas en aquella cárcel andaluza, en esa -presunta- tristeza del encierro y la soledad de la cárcel de Cervantes, surge una de las más alegres y optimistas obras de arte de la historia -al menos la mas hermosa-, la de un par de locos que salen a cambiar el mundo, con la secreta convicción que es muy poco lo que van a lograr, pero también con la otra gran convicción con las que comulga todo revolucionario:

Peor es no hacer nada.Gaza: más de 19.000 heridos y 142 muertos | Planeta Futuro ...

Convicción que comparten todos, desde El Quijote, Sancho, Cervantes, el lector y vos ahora.  Pero que hay que hacer, como el palestino sin piernas de la foto, resistiendo en una silla de ruedas, porque “No existen los revolucionarios pesimistas”

Verdad, Bondad y Bellezas reformuladas.


Luego existe una explicación al tedio de la lectura de El Quijote.


¿Como puede conmoverse con la historia de Guevara quien encontró tediosa la lectura del Quijote?

¿Si asume que el reguetón califica como “música”, estamos en el mismo plano de discusión? ¿Puede entender la consigna “ni una menos” quien cree que el reguetón es música? ¿Estamos hablando de política y estética en dos conversaciones diferentes? Para calificar en el género humano, debe el individuo ser permeable al arte, de lo contrario estamos en presencia de seres de una categoría inferior, sabiendo como anticipamos que solo nos distingue el arte de otras formas de vida.

La paradoja del huevo y la gallina.

La paradoja se hace más evidente cuando se retrocede en la evolución estética, si aceptamos su existencia, o evolución humana que es lo mismo, o distintas caras de la misma moneda.


Cuando la sociedad en su conjunto, retrocede en la búsqueda de una cualquiera de las virtudes cardinales: verdad, bondad y belleza, está dispuesta a ceder en la búsqueda de cualquiera o el conjunto de estas.  Quien cesa en la búsqueda de la verdad, va a ceder ansiedad de belleza y bondad, y así podemos ensayar la grilla de nueve posibilidades.  Luego, la imposición de criterios más berretas (estéticos o bondadosos o veraces) hacen que bajemos los demás ejes. 


Ejercicio: El ladrón corre y un policía lo mata por la espalda.


¿En qué momento histórico ese pobre, ese “pícaro” de las novelezca del siglo XVIII y XIX, el lumpen, pasó del heroico Jean Valjean, a convertirse en el origen y explicación de todos males de la sociedad. 


El pobre que nace en la villa es el culpable de la toma de deuda externa, el tsunami, la corrida cambiaria, el cambio climático y no se cuantas cosas más. 


La adolescente pobre, embarazada y engañada, iletrada que bien debería -solo por cuestiones estéticas- llamarnos a la piedad, se convierte en la:

-Negra villera que se embaraza para cobrar un plan-

¿Como dejamos que esto ocurriera?


Sería más que interesante narrar -partiendo de estos nuevos criterios- la historia de un revolucionario palestino, hijo -natural- de un albañil y una adolescente, que viene a levantar esclavos contra un imperio, partiendo de una narración al menos extraña: “habla con dios, que es su papa” a lo que luego suma “La tierra para el que la trabaja” y echa a los cambistas del templo.  ¿Porqué concurso delictivo deberíamos encarcelarlo? ¿Consumo de estupefacientes? ¿Mitomanía? ¿Asosicación ilícita?

La estética no es independiente de la política

La falta de sensibilidad estética -o de baja calidad- tiene por resultado ciudadanos de baja calidad política, un eje discursivo no es distinto de otro.  Ciudadanos poco críticos en lo estético nada indica que puedan serlo -críticos- en algún otro aspecto.

Obvio que es más cómodo hacer palmas con la chacarera festivalera que Juan Falú, que encima es medio peroncho.


Luego, Tinelli es funcional al avance de la derecha en la Argentina, tanto como Dady Yankee lo es en la política yankee


Si no te conmueve “El viejo Matias” de Victor Heredia, es porque seguramente tu Yo no alcanza a hacer ese “enlace” -o link- entre el anciano tirado en la vía y el capitalismo, porque asumis que son dos variables independientes.  Hubo un momento en que la humanidad se conmovía de un niño comiendo en la basura y sus mocos verdes llamaban a la piedad.  Hoy el niño es merecedor del tiro en la cabeza, que no asombra a nadie y menos aun, llama al levantamiento popular.  Se premia al adulto uniformado que lo mata.  Y no nos mueve un dedo.

¿Que ese niño no tenga mi ADN, en modo alguno resta puntos para que califique de hijo mio?

¿Que Goerge Floyd no comparta ADN conmigo resta algo para que califique de: mi hermano?

Gracias grieta por separarme de toda esa gente que no dijo nada cuando mataban niños por la espalda y hoy se horroriza ante la trepada del dólar.


Detienen a policía acusado de asesinar a George Floyd